MONÓLOGO DE NIÑA REBELDE

Pues sí.  Acabo  de nacer y soy una niña. Que pasa?

Algunos ya estarán pensando en agujerearme las orejas, cuando a lo mejor a mí me mola más un piercing en el ombligo. Otros me habrán comprado ya un fondo de armario de 0-3 meses, en total y monolítico color rosa que es mi color, sí o sí, el que me identifica y explica al mundo quien soy, sin lugar a dudas.

Acabo de llegar y ya me están diciendo que soy buena y tranquila. Que no doy guerra. Que soy guapa. Parece que tengo una nariz que ni Cleopatra….Me llaman princesa, santa, bellezón, pastelito…en fin, que no me dan opción a ser reina, pecadora ,  a asumir mis imperfecciones, ni a parecerme a una col.

Algunos ya me imaginan adulta ocupada en tareas y ocupaciones propias de mi sexo. Será enfermera, o maestra, o auxiliar de geriatría, predicen. Se ríen divertidos cuando alguna loca me propone para ingeniera, astronauta o directora de orquesta. Me recrean como  parte de una familia feliz a la que cuido y  contribuyo con entrega absoluta porque su existencia da sentido a mi vida. Como hicieron mis abuelas y bisabuelas, y seguramente mi madre.

Pues se van a enterar porque conmigo no van a poder. Soy niña del siglo 21, hija del feminismo, nieta de la igualdad.  Quizás no se todavía lo que quiero ser, pero cuando lo averigüe –solo es cuestión de tiempo- estoy a decidida a ser  dueña y señora  de mi vida. Es cierto que hoy tengo necesidades que otros han de cubrir. Pero mi plan de futuro pasa por conseguir autonomía e independencia. Se cúal va a ser el amor de mi vida: yo misma, porque en la medida en que lo sea podré estimar y ser estimada, desde la libertad y la honestidad. Tengo pocas certezas, pero estoy convencida de que, a diferencia de niñas que nacieron antes que yo,  voy a poder elegir aunque habré de ser valiente para ello y estar preparada para superar fracasos y digerir los éxitos.

Acabo de nacer. Estoy llorando a pleno pulmón, llena de indignación porque tardan en cambiarme el pañal, entretenidos diciendo tonterías. Soy una niña, sí, y  preveo que  voy a tener que ser algo impertinente y muy luchadora,  pero se que mi vida es mi privilegio y mi oportunidad y no voy a renunciar a nada para ser feliz. Ahora y siempre.

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INDECENTE

Abogar por el trabajo indecente provocaría, sin duda, una reacción espectacular. Es seguro que no cosecharía demasiados aplausos, aunque sinceramente, y visto lo que anda por ahí,  hay que presuponer que algunos que sólo  escupen odio e ignorancia,  igual  comprarían el discurso porque la insolencia y el cinismo suelen ir de la mano.

trabajo decentePero dando por hecho que todavía no nos hemos vuelto locos del todo, hay que pensar que cuando el pasado lunes, todo el mundo, literalmente,  clamó por el Trabajo decente es porque existe  la convicción general de que el trabajo es un derecho que debe darse en condiciones de libertad, equidad, seguridad y dignidad humana. Lo que no sucede en general si se piensa en las personas que han fabricado algunas de los productos que usamos a diario, desde la ropa a los móviles.

España es el tercer país después de Rumania y Grecia, “campeón” en lo que se llama pobreza laboral, es decir, trabajo con salarios insostenibles y condiciones de esclavitud. No hay más que recordar a la persona que limpia la escalera de nuestro edificio o nos trae la pizza a casa.

Una de cada diez personas que trabajan en España es pobre, da igual las horas que eche en el curro, contamos con el mayor número de jóvenes angustiados por un futuro incierto,  mientras  que los períodos en paro se prolongan y  predominan los contratos temporales que nadie desea. Es una fotografía claramente indecente que desaparecerá cuando ciertas reformas laborales vayan al cubo de la basura y haya garantías legales que impidan los abusos y la explotación.

Por otra parte, acostumbramos a vincular el trabajo al empleo remunerado. Ese  que conlleva una retribución aunque sea insuficiente y se reconoce, aunque no siempre, como aportación a la sociedad. Pero  hay un trabajo/empleo que aunque supone una aportación imprescindible,  no cuenta con ninguna de esas características: el relacionado con el cuidado de las personas. Una faena inacabable porque cualquiera  en algún momento de su vida ha necesitado ser primorosamente atendido para sobrevivir. Y, de ir las cosas medianamente bien, volverá a necesitar esa atención al final de su vida

Ese trabajo, desempeñado mayoritariamente por mujeres, es una faena que no tiene precio, no se paga, de hecho,  en la mayoría de los casos y cuando se retribuye, se hace muy por debajo de su valor real. Solo en España, la OIT destaca que  se emplearon 130 millones de horas diarias en 2018 en la atención a los siete millones de menores de 15 años  y tres millones de ancianos. Una cifra que equivale a 16 millones de personas, trabajando ocho horas al día, con alegría  y sin cobrar.

Sin embargo, la inversión pública para atender estas necesidades suele ser sacrificada ante otras urgencias como por ejemplo sucede en Xàtiva, donde se subordina la  inversión en una escuela pública infantil frente a otras inversiones. El mundo se detiene si las mujeres paran, cantamos a coro,  pero sigue sin existir un  reconocimiento laboral de las tareas de cuidado como si no conllevaran sacrificio y especialización. Y la modernidad no implica la comprensión de que  las mujeres no poseen en exclusiva la  capacidad y la obligación de atender las necesidades de terceros.

En todo caso, alguien tiene que cuidar a las criaturas y atender a las personas dependientes pero no está escrito que sean las mujeres, sin salario, sin horario, sin derechos. Se podría considerar uno de los trabajos más indecentes y debería requerir, no un día de condena al año, sino la exigencia permanente de un sistema económico capaz de anteponer a las personas ante cualquier otro interés.

PARTICIPACIÓN DE IDA Y VUELTA

Oigan, pues parecían una buena idea. Una iniciativa moderna y rentable políticamente porque generaba un nuevo espacio de participación que no era para hablar del sexo de los ángeles y arcángeles, sino para que el personal opinara sobre el uso de los dineros. Que es tema jugoso y polémico porque nada hay más difícil que administrar los fondos, siempre limitados, ordenando prioridades según decisión de la mayoría.

Los presupuestos participativos eran, como poco un sano ejercicio de democracia, de participación y de fomento de la empatía social con variadas utilidades. Por un lado permitían a quienes mandan, plantar oreja y escuchar la voz del pueblo. Y no en sentido metafórico, sino del todo real. Es evidente la existencia de una sólida línea divisoria entre gobernantes y gobernados. Mecanismos como los Presupuestos participativos en los que se piden propuestas surgidas del interés ciudadano para elegir y llevar a la práctica la mejor de ellas, contribuyen a permeabilizar ese muro y evitar el síndrome del político aislado en su torre de cristal. Siempre que haya cierta disposición a la escucha, claro.

A la inversa también resultaban útiles para que la ciudadanía comprendiera la dificultad de llevar adelante los proyectos, la complejidad de los trámites, las limitaciones y condicionantes que surgen como setas a la hora de impulsar cualquier proyecto de carácter público. Así debe ser como garantía de transparencia y eficacia, pero así sucede también que los procedimientos son eternos y se complican hasta el infinito.

Corresponde hablar en tiempo pasado porque, aunque impera cierta confusión, lo cierto es que el nuevo Gobierno municipal surgido de las elecciones de Mayo, no tiene previsto realizar una nueva convocatoria.

Quizás sea una buena decisión ya que es arriesgado decir lo contrario sin conocer la explicación que la justifique. Pero no coincide exactamente con lo planteado en el programa electoral del partido mayormente gobernante en Xàtiva e interrumpe de forma un tanto abrupta una iniciativa que contaba con apoyo unánime de todas las fuerzas políticas. Se agradecería una argumentación suficiente para hacer ver que la participación ciudadana sigue siendo un eje central de las políticas del Ayuntamiento de Xàtiva que , de hecho, ha recibido una importante subvención en reconocimiento y para el reforzamiento de éstas.PARTICIPACIÓN

No se trata de mantener experiencias por inercias conservadoras, ni de apostar por la repetición mecánica de dinámicas inútiles. Sin duda, las

tentativas realizadas permiten detectar errores, identificar carencias y articular procedimientos que funcionen más y mejor, solventando problemas, grandes y pequeños, que comprometían la credibilidad de los Presupuestos participativos. El descenso en la participación, la difícil viabilidad de algunas propuestas, el solapamiento entre proyectos municipales y propuestas ciudadanas…son deficiencias detectadas a las que se debe poner remedio

Pero con sus luces y sombras, los Presupuestos participativos ampliaron de forma visible la cultura democrática de la ciudad con la constitución y funcionamiento del Consejo de ciudad en 2017 o la participación de la gente menuda en la convocatoria de Presupuestos hecha a su medida, como sucedió en 2018.

No merecen desaparecer sin pena ni gloria. Imperdonable que desaparezcan porque se los lleve por delante la pugna entre partidos. Impensable que siendo promesa preelectoral, pasen a ser incumplimiento postelectoral.

Lo dijo el Alcalde de Xàtiva -maldita hemeroteca- cuando en Marzo de 2017 con motivo de la primera convocatoria, afirmó que “Este paso que hemos dado no tiene vuelta atrás y los presupuestos participativos son una realidad para Xàtiva “. Que así sea, que haya una explicación pública y convincente de su desaparición y que ésta sea provisional, para volver en breve plazo, mejor diseñados, más transparentes y eficaces

MOVILIDAD QUE VA Y VIENE

La Semana Europea de la Movilidad, que coordina el Ministerio para la Transición Ecológica no es ninguna tontería. Es una campaña dirigida a sensibilizar, tanto a los responsables políticos como a la ciudadanía, sobre las consecuencias negativas que tiene el uso irracional del coche en la ciudad, tanto para la salud pública como para el medio ambiente. Es un esfuerzo para convencer al personal de los beneficios de utilizar medios de transporte sostenibles como el transporte público, la bicicleta y  los viajes a pie. Es un intento de hacer de las ciudades espacios para las personas, para todas ellas, las que caminan y las que tienen dificultades, las que son adultas y las criaturas. En todo caso, anteponiendo siempre las personas y sus necesidades,  a los coches.

movilidad_1    Es una iniciativa que refleja un interés creciente y sostenido por analizar una realidad tan cotidiana como son los problemas para trasladarse que se sufren en las ciudades y pueblos. El objetivo es  detectar esos conflictos, menores en apariencia,  que complican la vida de la gente para intentar ponerles solución. En 2019 se celebra  del 16 al 23 de Septiembre en multitud de ciudades de España y  Europa.

Hablar de movilidad no sólo es planificar aparcamientos y  rotondas, que por otra parte, son elementos que facilitan  el tráfico y la seguridad, sino también esforzarse por mejorar  la  calidad de vida, garantizando la  seguridad viaria, protegiendo la sostenibilidad medioambiental.

Por eso, en España, solo en el pasado año 2018, casi 500 ciudades presentaron proyectos. Que además tienen la particularidad de que han de surgir de la participación ciudadana, de la sociedad civil, de instituciones  y empresas que tienen que hacer una aproximación honesta a la realidad local para aportar soluciones coherentes y eficaces a los problemas detectados.

En Xàtiva, no es un evento de larga tradición, aunque en realidad, la iniciativa europea está viva desde hace 20 años pero era mucho pedir a algunos gobernantes de la ciudad, ya jubilados, que prestaran atención e invirtieran medios en algo tan cotidiano y vulgar como los problemas de movilidad,  habiendo otras inversiones mucho más vistosas y rentables como una plaza de toros. Dónde vamos a parar.

Desde la  Mesa de Movilidad creada en Xàtiva a tal efecto, se seleccionaron una serie de  actividades que merecieron el reconocimiento externo en forma de premios otorgados al Ayuntamiento. Éste aprobó además hace poco más de un año, un Plan de Acción del Programa de Movilidad Urbana Sostenible. Ya tardaba porque para una ciudad de estas características era obligatorio desde 2011. Debía servir para avanzar hacia una ciudad donde quien  caminara, usara la bicicleta o el transporte público tuviera preferencia antes los omnipresentes coches pero será difícil conseguirlo si duerme en un cajón.

Pero este año, en las fechas previstas,  no parece que el viento sople a favor. Quizás alguien esté evaluando la experiencia anterior y preparando la del próximo año, pero no hay señales de que en  2019 desde el Ayuntamiento  se hayan hecho los deberes. Y es una lástima. Aunque es bien sabido que cada maestrillo -cada concejal- tiene su librillo,  parece señal de inteligencia y generosidad mantener lo que ha dado  resultados contrastados,  innovando con sensatez, allí donde se considere necesario. Como por ejemplo, se ha hecho en la programación teatral. Todo es mejorable, sin duda, pero se trata de dar continuidad a aquellas actuaciones que ayudan a una mejor convivencia y afrontan los problemas cotidianos, impidiendo que  se pierdan por los avatares de la política que nunca debiera servir para crear problemas, sino para solucionarlos. Aunque al parecer, esa sea una regla de difícil cumplimiento.

DESAHOGO

Hay momentos pelín angustiosos, desasosegantes que te obligan a hablar aunque el silencio resulte mucho más cómodo. Algo relacionado con la  coherencia, la honestidad, el necesario desahogo para no reventar de impotencia y frustración…

DUELEEstamos a punto de ver convocadas unas elecciones que todos dicen no desear, aunque algunos con la boca más pequeña y mentirosa que otros. Y ciertamente suponen una apuesta peligrosa o un suicidio cantado para muchas aspiraciones y expectativas creadas tras la última  victoria electoral de las fuerzas progresistas, ansiada durante mucho tiempo y que no fue  en absoluto fácil.

El momento es tan serio que no valen las ambigüedades ni las equidistancias. Ni deberían valer las lealtades blindadas vacías de juicio crítico.  Todos podrían haberlo hecho mejor, indudablemente,  pero es evidente que el PSOE tiene una responsabilidad esencial porque sus argumentos para el bloqueo político son insostenibles y en algunos casos insultantes para la inteligencia ajena. Su error de cálculo lo pagaremos todos, y muy caro. Si tras la última cita electoral, la ciudadanía decía que la política les inspiraba desconfianza (34,2%)l aburrimiento (15,8%) o indiferencia (13,3%) la percepción no va a mejorar .

Pero, en todo caso, es importante diferenciar en una  crítica que no admite paliativos,  a la Dirección del partido, sus estructuras de decisión,  de lo que es su militancia de base, tantos fieles, abnegados y desinteresados militantes de a pie, sin cargo orgánico ni institucional, que han aguantado tormentas y desastres,   con una lealtad y generosidad infinita.

Son much@s y están por todas partes. En la asociación, en el barrio, en el  curro y viven una jodida disyuntiva, porque tontos , no son. Son gente buena, gente sana, gente luchadora con la que se puede ir a cualquier parte. Se les puede entender, aunque no se comparta su fidelidad y se perciban sus contradicciones. Pero merecen respeto porque su responsabilidad política y su honestidad está fuera de toda duda. Ellos y ellas  no tienen nada que ver con un aparato que actúa movido por intereses ilegítimos anteponiendo intereses de partido, electorales que  priman sobre las garantías de un futuro de progreso solidario que todas pretendíamos.

Hay que reconocer su existencia porque son lo mejor que tiene el PSOE y  de su presión, su empuje pueden depender muchas decisiones. Aunque sea en el futuro y no ahora, cuando parece que la suerte está echada.

 

COMO ESTÁ EL PATIO

Patio colegioSe inicia el curso escolar y continua el Bruschetti esperando que se haga realidad el proyecto elegido por la ciudadanía en los presupuestos participativos de hace ya demasiados años. En el Pla de la Mezquita sueñan con su nuevo centro, cada vez más cerca. Siguen preocupados en el Teresa Coloma por una propuesta que no les satisface en absoluto y están dispuestos a experimentar la jornada continua en el Martinez Bellver o el Jacinto Castañeda. Celebra, porque el tiempo pasa veloz, sus 10 años el Gozalbes Vera.

Hay cosas que cambian aunque otras permanecen inmutables. Como los patios de los colegios. Siempre fueron un espacio ruidoso, un sitio para jugar, para relacionarse, altamente emocionante por el riesgo de sucumbir ante un balonazo. Porque, ciertamente, el patio del recreo estaba siempre dominado por el campo de fútbol y esa chavalería que, amando el fútbol por encima de cualquier deporte ,lo practicaba con devoción infinita. En los bordes del patio, pegaditas a las paredes, bien enseñadas a no traspasar las fronteras invisibles que marcan el terreno de los chicos, las chicas se dedican a sus ocupaciones. Sus juegos son diferentes y se adaptan a la fuerza al espacio disponible. Es evidente que su posición es subordinada a las necesidades de otros. Y ahí se planta la semilla de la desigualdad.

Quienes se aferran a esa malhadada creencia que mantiene que lo que siempre ha sido así no tiene porqué cambiar, despreciarán la cuestión. Habrá quien considerarán que es un tema menor, una forma de rizar el rizo, de dar importancia a cosas que no la tienen y se negarán a analizar la realidad desde un punto de vista coherente con todas esas expectativas que se depositan en la educación como herramienta para cambiar el mundo.

Y, sin embargo, es tan cierto como que el sol sale cada día que, cuando se habla de desigualdad y de violencia machista se reivindica siempre, hasta el aburrimiento, que es en la educación donde todo empieza. Todo, desde la educación sexual a la educación vial, pasando por la correcta nutrición o la ecosostenibilidad, se encomienda a un sistema educativo que ante la impotencia generalizada, cambia a la velocidad de un caballo de mármol.

Tal como está el patio político, más revuelto y caótico que el de cualquier centro escolar, no parecen probables cambios legislativos. Así que nos seguimos comiendo la LOMCE, una Ley educativa bastante necesitada de revisión y actualización por no decir derogación. Sin embargo, en la espera, se podrían adelantar iniciativas renovadoras en un tema cotidiano e importante como es el funcionamiento de los patios escolares, lugar en el

que nuestra gente menuda pasa unas 525 horas al año, tiempo más que suficiente para aprender formas de relacionarse desde el respeto y desaprender otras que ojalá todos fuéramos capaces de olvidar.

Hay proyectos muy bien trabajados, que redistribuyen zonas, diferencian entornos y democratizan esos espacios para que todos y todas puedan jugar. Que reservan zonas para juegos de pelota, que nadie trata de prohibir, pero estableciendo otras para el sambori, el tres en raya, las chapas….sin pretender nunca asignar zonas por sexos, sino al contrario, fomentar la convivencia enriqueciendo su ocio desde el reconocimiento de la igualdad.

Según la Conselleria de Educación un 10% de los centros (unos 600) cuentan con patios inclusivos y coeducativos. En Xàtiva, el porcentaje es de un 0%. Quizás podría ser un solidario y coherente objetivo de ciudad trabajar entre todas las partes implicadas -Ayuntamiento, claustros, familias- por un recreo sin discriminaciones ni conflictos, donde las criaturas aprendieran a convivir y compartir un espacio común de gente diversa.

ORGULLO Y ALGO MÁS

El día 28, en casi todos los pueblos y ciudades de España se celebra de un modo u otro, el Día del Orgullo LGTB. Esa sopa de letras que todavía genera en mucha gente, una cierta confusión que hay que digerir a base de información y pedagogía.homofobia

Las personas LGTB son personas cuya orientación o identidad sexual es diferente a la que durante mucho tiempo nos han enseñado a creer que era la única, la conveniente, la tolerable. Las personas LGTB (lesbianas, gays, transexuales, bisexuales y algunas otras categorías) son aquellas que siempre han existido y siempre han sido invisibilizadas y cruelmente tratadas por una ideología hipócrita y podrida que se adjudicaba el derecho a imponer patrones de conducta en algo tan íntimo y privado como es el sexo. Las personas LGTB no son en absoluto débiles, ni frágiles, sino que son luchadoras curtidas que no se han rendido nunca a pesar de insultos, golpes y exclusión social. Que han sufrido muchas bajas siendo atacadas desde muchos flancos. Que hoy más que nunca, están en el ojo del huracán fascista de algunas formaciones políticas

La celebración del Día del Orgullo LGTB es mucho más que una parafernalia vistosa y colorista, que también lo es. Es ciertamente una jornada festiva, para conmemorar con banderas y luces la victoria de la libertad, del respeto a la diversidad frente a la mojigatería, la pudibundez y la visión atascada y aburrida que algunos tienen del sexo. No es casual. Una extensa generación de españolitos/as han sido educados en el desprecio, casi miedo a una de las expresiones vitales más humanas que hay, como es el sexo, sobre todo si era diferente al único modelo tolerado. 

Pero es también una cita reivindicativa, orgullosa de los logros de esas personas que se atrevieron a salir del armario lúgubre y solitario en el que las habían encerrado. Que dejaron de mentirse a sí mismas sobre sus preferencias sexuales, por miedo a perder el respeto ajeno. Que ya no ocultaron sus sentimientos, afrontando el riesgo de la expulsión casi automática del mundo laboral sin resignarse a vivir en una soledad impuesta bajo una mirada ajena extremadamente cruel.

Es de agradecer que en Xàtiva no haya un total desgobierno y, desde este Ayuntamiento que ha estado demasiado días en stand-by, en parálisis parcial al no tener las concejalías adjudicadas, se mantengan celebraciones que no pueden ser olvidadas. En relación al Orgullo 2019, existe una programación que continua la iniciada hace algunos pocos años desde el Consell de la Joventut, la Concejalía de Igualdad y una Asociación joven pero empeñada, llamada Arc de San Marti.

Una programación apreciable que consiste fundamentalmente en la lectura de un manifiesto, exhibición de banderas y encendido de luces seguido de fiesta juvenil. Desde el cariño, quizás se podría alegar sin embargo, que esta programación tiene mucho de simbología y jolgorio, pero anda escasa de acciones dirigidas a sensibilizar a toda la sociedad, y no sólo a la juventud, sobre la necesidad de la igualdad real de derechos de las personas lesbianas, gays, transexuales y bisexuales.

Quizás falte el anuncio de iniciativas como la elaboración de un Plan de Diversidad sexual con el que algunos Ayuntamientos ya cuentan o que fortalezcan el aspecto

pedagógico de esta fiesta que podrá ser así referente de les Comarques Centrals como aparece en el programa de este Ayuntamiento de una sola voz

En todo caso, el Día del Orgullo muchas personas estarán orgullosas de su celebración en Xàtiva, aunque sin perder de vista que el Orgullo es alegría pero también reivindicación y sobre todo, pedagogía.