PARTICIPACIÓN, UN ÁCIDO CARAMELO

Por un reciente acuerdo del Ayuntamiento, se finiquita al Consell Sportiu de la Ciudad que ha sido durante 30 años, con sus luces y sus sombras,  un foro donde las partes implicadas se ponían de acuerdo, cosa harto difícil , y trabajaban codo con codo, cosa todavía más difícil, para que las necesidades deportivas de la ciudadanía estuvieran satisfechas, según el criterio colectivo y no del responsable de turno. Alguien a quien se puede presuponer la buena voluntad pero no el acierto permanente y universal en sus decisiones unilaterales.

Se reconvierte en otra clase de órgano de participación que se promete más efectivo y centrado en la práctica del deporte. Pero en el camino se pierde objetivamente una cualidad fundamental: su carácter autónomo  que permitía a sus integrantes ser libres e independientes, tomando sus propias decisiones, incluso controlando el presupuesto necesario, para diseñar la política deportiva de esta ciudad. Este carácter autónomo o capacidad de tomar decisiones y no sólo de opinar o recomendar,  era una facultad por la que suspiraban las integrantes del Consell de les Dones. Este es un órgano consultivo, informativo,  no vinculante al que se puede escuchar tanto como ignorar, al que se puede elogiar tanto como ningunear. Porque ya se sabe que cuando la opinión ajena  solo se ha de oir, pero no escuchar, matiz importantísimo, a veces no vale la pena ni el esfuerzo de formularla.  Por eso, desde el Consell de les Dones,  instaron en su momento  al Ayuntamiento para  que les fuera dada esta atribución pero se quedaron con un palmo de narices porque la negativa fue firme irreversible.  El agravio comparativo era inevitable porque si el mundo del deporte, con toda legitimidad, poseía esa facultad, era doloroso y un pelín humillante para los  corazoncitos femeninos, que no se reconociera a las vecinas de la ciudad la misma potestad.

Con el paso del tiempo, se van igualando las situaciones, pero no precisamente en sus mejores términos,  sino más bien a la baja, a la vista de la  transformación sufrida en el Consell sportiu.

La participación es un valor imprescindible en un Ayuntamiento democrático pero  que sin duda exige a  todas las partes implicadas trabajo, compromiso, respeto y cesión. Es un mantra que aparece obligatoriamente en todos los discursos políticamente correctos,  obviando que en el fondo gobernar en solitario, sin socios críticos ni  ciudadanía impertinente, es mucho más dulce, cómodo y placentero, donde vamos a parar… Por eso hay una cierta tendencia a tratar la participación con pinzas para evitar mancharse, sin agarrarla con ambas manos ante el riesgo de pringarse. Podría servir como ejemplo el Consejo de Xiquets i Xiquetes  de reciente creación en Xàtiva, una iniciativa de futuro  interesante y resultona, porque ahí están los cimientos de la casa que queremos construir. Aunque resultaría mucho mejor si  se complementara con una iniciativa de presente, articulando por ejemplo,  un Consejo de adultos y adultas, que pudieran decir la suya sobre los grandes temas que afectan a la ciudad.

La participación es un caramelo en el fondo ácido que exige compromisos para todas las partes implicadas. Complica la faena a quien gobierna, que con las manos libres y en solitario, seguramente podría hacer  de su capa un sayo, capaz de convencer a la mayoría. También compromete a quienes ostentan la representación de la ciudadanía en estos órganos de participación, sean deportistas, mujeres o miembros de la comunidad educativa porque  deben ejercer una crítica leal a la vez que   consecuentes colaboradores con las políticas que reclaman.

Pero si los de arriba no tienen la valentía de afrontar la participación como el desafío que es y los de abajo no tienen la responsabilidad de ejercer su derecho con ánimo constructivo y lealtad para el pueblo que representan, la participación sólo será una ficción.

VIOLACIÓN EN DIRECTO

Gran Hermano es un concurso que empezó a emitirse en el año 2000 así que está a punto de cumplir 20 años.  Seguramente no haga falta explicar su contenido y funcionamiento, porque raro será  quien en uno u otro momento no haya pasado un rato, sobre todo al principio, viéndolo en la caja llamada tonta, pero muy poderosa. Y puede ser que quedara fascinado ante un programa  que encerraba a personas como quien encierra osos polares y mostraba en público sus vergüenzas y desvergüenzas, desnudos en sentido literal y figurado ante una clientela que al final no creía tener ante sí seres humanos, sino sólo personajes actuantes con papeles más o menos significados.

gran-hermano-15-verano-2014-defaultFue  el primer programa de telerrealidad que se veía en este país y  supuso toda una novedad audiovisual que generó verdadera expectación. Ver a personas más o menos normales, aunque eso sí, con un alto grado de exhibicionismo,  encerradas sin posibilidad de escape y mostrando su más íntima cotidianidad ante miles de televidentes, tenía ciertamente un atractivo morboso que enganchó a mucho personal.

De hecho, el programa ha sido líder de audiencias en casi todas sus ediciones con unas cuotas de pantalla por las que algunos y algunas matarían .

La cosa tuvo que ir complicándose para mantener ese impacto y así e fueron incorporando cada vez personajes y situaciones más descarnadas, conflictivas, introduciendo de forma desaforada sentimientos y emociones en un guión libre, pero muy dinámico que impedía a muchos volver a la lectura de un buen libro, lo que hubiera sido mucho más beneficioso para este país.

El programa  lleva ya 18 ediciones así que el efecto novedad se ha evaporado. Para mantener la emoción,  por su famosa casa de Guadalix han pasado una caterva de personajes,  cada vez más increíbles y empeñados en armar la más gorda posible para  lograr que su minuto de fama se convirtiera en una eternidad en la que poder vivir cómodamente. Para lograrlo, algunos de ellos han sido  capaces de dejar boquiabiertos al personal que se hacía cruces ante determinadas actitudes, miserias, poses y conductas.

Esa ascensión a los infiernos del ser humano, ha expulsado afortunadamente a mucha gente que dejó hace años de seguir un programa que  no tenía nada de telerrealidad y todo de telebasura. Aunque sus audiencias, imposible negarlo, han seguido siendo millonarias.

Pero era un juego peligroso para propios y ajenos y al final parece que se han traspasado ciertos límites por los que deberán pagar una factura que tal vez, ojala, les arruine.

En 2017 una concursante fue violada en directo mientras estaba inconsciente sin que nadie del programa hiciera ningún intento por evitarlo. Más aún, al día siguiente le mostraron imágenes de lo sucedido recomendándole que guardara silencio.

Al parecer  los productores del programa  que vieron lo que estaba sucediendo  sólo pensaron en los beneficios que les podía reportar el descomunal escándalo que se podía armar. Quizás creyeron que era una actuación digna de Oscar aunque la protagonista no estuviera en condiciones de representar ningún guión.

Lo positivo del caso, si es que hay algo que positivar es que muchísimas de las marcas anunciantes han anulado sus patrocinios. Empresas tan potentes como Nescafé, Movistar, Telepizza o BBVA se han borrado porque intuyen, a perspicacia no les gana nadie, que no es bueno para sus empresas verse vinculadas a realidades tan sórdidas y merecedoras de absoluto rechazo social.

Pero lo enormemente negativo, lo que hace desear bajarse de este planeta habitado por una Humanidad bastante loca es que las cuotas de pantalla del desgraciado reality se mantienen e incluso crecen. La productora pidió disculpas dos años después de la violación y considera que aunque el caso está pendiente de juicio, a sus efectos ya está cerrado y la función debe continuar.

No deberían. No deberíamos consentir que se tratara con ningún tipo d tolerancia ni laxitud todas aquellas actitudes que conllevan cierta comprensión, algo de indiferencia  e incluso simpatía con la violencia sexual. Porque de esos barros, estos lodos que nos asquean a todos cuando pensamos en Diana Quer o Laura Luelmo o tantas otras chicas, mujeres que un día se levantaron para no volver a ver amanecer.

 

 

LÍBRANOS DE LA ENFERMEDAD

Si padeces una enfermedad, aunque sea leve, cuídate. Pero no solo para curarte. Cuídate para evitar que tu baja sea causa de tu despido, y además de enfermo te quedes en paro. Que puede pasar. Hasta ahora parecía que eso de despedir a las personas enfermas era algo no permitido, ilegal y hasta inhumano. Una conducta inaceptable desde un punto de vista moral, en una sociedad que ha de proteger a quien es más vulnerable.

Lo cierto es, por si ustedes no se han interesado en el tema y lo desconocen, que ha habido una reciente sentencia del Tribunal Constitucional que cambia radicalmente el panorama. El que avisa, no es traidor.manos

Es una sentencia que permite el despido por acumulación de bajas médicas. Lo llaman despido por absentismo, que para empezar es una pésima denominación ya que la RAE define el absentismo como “costumbre o práctica habitual de abandonar el desempeño de las funciones y deberes anejos a un cargo”. Y habría mucho que discutir antes de considerar que abandona su puesto de trabajo quien no puede ocuparlo porque sufre una enfermedad que le incapacita, según queda acreditado fehacientemente por la baja médica que extiende un médico del sistema público de salud.

Pero esta interpretación del TC, que se produce gracias a las dos magníficas reformas laborales que ampliaron considerablemente las causas del despido, concluye que éste es procedente si se producen bajas intermitentes que superen el 20% de días de trabajo hábiles en un periodo de dos meses continuados, siempre que el total de días de ausencia sea como mínimo el 5% de las jornadas hábiles, o el 25% en un periodo de 4 meses discontinuos, dentro de un periodo de 12 meses.

Ese batiburrillo, traducido a un caso concreto significa, por ejemplo, que si tienes un trabajo de lunes a viernes, y en los dos últimos meses pillas una gripe carnicera y más adelante la espalda se te engancha, sumando así una decena de días de baja médica y, en total, entre pitos y flautas has faltado doce días por enfermedad en el último año, te pueden poner de patitas en la calle si la empresa decide prescindir de tus servicios. Veinte días de indemnización con un límite de 12 meses y a buscarse la vida.

Todo ello tiene mucho peligro. Significa que habrá quien irá a trabajar en mal estado físico, propagando virus y enfermedades o que otros acudirán con lesiones mal curadas. Implica que debe prevalecer la productividad empresarial frente al derecho al trabajo, a la integridad física y a la salud de las personas trabajadoras. Es una sentencia que abre la puerta a peligrosas prácticas empresariales que podrán poner por delante los beneficios del negocio aún a costa de la salud de los trabajadores y trabajadoras. No está nada bien.

Las mujeres además son perjudicadas de forma preferente porque este tipo de bajas cortas intermitentes fundamentalmente tienen que ver con posiciones forzadas y con puestos de trabajo que suelen estar feminizados. Que se lo digan a las trabajadoras del sector de la dependencia, víctimas cantadas de tendinitis, contracturas en espalda y hombros o dolores cervicales, que además no están considerados como dolencia profesional, aunque sean lesiones producidas claramente por los movimientos repetitivos que realizan.

Así que, a cuidarse. A informarse debidamente porque, como siempre, la letra pequeña es muy importante para entender y poderse defender de una legislación que es claramente un arma contra la clase trabajadora.

Y sobre todo, a pelear, reclamando incansablemente la derogación de las reformas laborales, causantes de muchos males para la gente trabajadora de los que nadie quiere hacerse responsable.

PREMIOS

Los premios, tienen como casi todo una parte buena y otra mala. En el haber positivo hay que destacar su facultad de satisfacer el ego de los humanos y las humanas porque certifican que lo estamos haciendo bien. Y sin duda, un ego bien alimentado es buen motor para la acción, aunque sería más conveniente depender de nuestras propias autovaloraciones y no tanto de las ajenas. Nuestra propia satisfacción debería hacer innecesario el reconocimiento externo, pero va ser que no y por eso, los premios contribuyen a alimentar la motivación. Un premio, visto de esta manera, refuerza conductas y contribuye a su consolidación. Y, a la vez, lanza un mensaje público que permite difundir valiosas experiencias, susceptibles de ser imitadas por otros actores políticos y sociales.Yellow Ribbon Award isolated on white background

La otra cara de los premios es cuando forman parte de un catálogo de recompensas y honores que se utilizan para premiar lealtades, cosechar amistades, disfrazar realidades y vender humo, eso sí, de colores. Lo peor de los premios es cuando con ellos no se reconoce el talento, el buen hacer, el empeño y la honestidad sino que se convierten en un carnaval hipócrita donde la transparencia no existe, la competencia no cuenta y, por descontado, los resultados son lo de menos. Así se convierten en la coartada perfecta para, conseguida la fama, echarse a dormir en laureles que nunca se obtuvieron.

Esta semana, la Diputación de Valencia entrega al Ayuntamiento de Xàtiva uno de sus premios “Celia Amorós”, creado para reconocer y visibilizar el trabajo de personas e instituciones en la lucha contra la violencia de género. Un premio que hay que agradecer sin reparos porque de esa forma se impulsa el esfuerzo en la buena dirección de una institución relevante como el Ayuntamiento de Xàtiva.

Aunque inevitablemente, al ser destinataria del premio una institución y no una persona, se simplifica el mensaje, colgándole la medalla de forma genérica a una institución que es grande y enormemente heterogénea, que no siempre es, ni ha sido como está ahora conformada, y que tiene un obvio e innegable compromiso con la igualdad, cuya intensidad, sin embargo, fluctúa según momentos y circunstancias.

En realidad el empeño, más o menos triunfante, en la aplicación eficaz de las políticas de igualdad no es resultado de la actuación global de un Ayuntamiento, donde puede haber fuerzas políticas cuyo interés y compromiso con la igualdad es tan intenso y coherente como su afición al Karaoke. Y tampoco es justo considerar que sea mérito individual de personas, héroes o heroínas, que a título particular dirigen cruzadas gloriosas en pro de la igualdad.

Es más bien fruto de la suma de ambas, junto con el añadido imprescindible del esfuerzo compartido de personas diversas, que en diferentes momentos, con distintas capacidades y competencias han sido capaces de hacer confluir energías en una tarea común. Lo que como sabemos, en este país, no suele ser habitual.

Por eso es de celebrar que el Ayuntamiento y, en concreto, la Concejalía de les Dones, en una inteligente decisión haya atribuido, de forma más o menos informal, el mérito del premio recibido al Consell de les Dones de Xàtiva, órgano de participación de las mujeres, con una larga trayectoria , que arranca mucho antes del 2015 , como se ha dicho incurriendo en un gazapo sobresaliente.

Es una forma elegante de no atribuirse méritos inmerecidos y de reconocer el protagonismo justo a quien de verdad lo merece siempre: la ciudadanía participativa y en este caso femenina, que desde el Consell de les Dones, ha abierto nuevas rutas por donde puedan transitar, triunfantes, las aspiraciones de las mujeres.

FÚTBOL FEMENINO

Que el fútbol es un deporte complicado en el que confluyen muchos intereses, y no sólo los deportivos,  es algo que todo el mundo sabe.

Que las mujeres somos unas impertinentes que queremos hacer y estar allí donde nos da la gana porque consideramos que nada nos debe estar prohibido, ni somos menos aptas para ninguna actividad, también es algo que deberíamos empezar a asumir.futbol femenino

Es un hecho es que 40 millones de mujeres en todo el mundo juegan al futbol.  Que en España, cada vez más se pueden ver niñas disputando un partido de fútbol base, muchas veces participando con niños en las competiciones mixtas. Y que las escuelas de fútbol femeninas  proliferan mientras que las licencias federativas de mujeres futbolistas en España han crecido un 561% en los diez últimos años.

Con todo, efectivamente el deporte rey ya no es , como tantas otras cosas, cosa de hombres. Quizás desde que una tal  Ada Hegerberg, a la que nadie conoce pero que fue quien  ganó el primer Balón de Oro femenino,  lanzó un mensaje al recogerlo dirigido a todas las niñas del mundo que decía:  «creed en vosotras». Y muchas se lo tomaron al pie de la letra.

 A esta fecha, en el ámbito deportivo no sólo se trata de que las mujeres consigan los logros más señalados del deporte español en disciplinas como atletismo o natación, o en competiciones como los Juegos Olímpicos, sino de que en el día a día, a pie de calle, hay más mujeres que practican sin complejos su deporte favorito que va y resulta que es el futbol, un deporte que no tiene porqué tener sexo preferente, exactamente igual que el patinaje artístico o la natación sincronizada.

Sin embargo, si es difícil ganar partidos más lo es ganarse el derecho a intentarlo.  Las diferencias con el fútbol masculino son  evidentes porque factores como el merchandising, el seguimiento mediático, la acogida por parte de público…marcan una contundente diferencia en el prestigio y reconocimiento social de un talento deportivo que sin embargo, no debería depender del sexo de quien lo practique. Y no solamente se trata de la gloria, sino de  cuestiones más domésticas y materiales que deben estar resueltas para que una deportista pueda concentrarse únicamente en dar el mejor juego posible.

De ahí la huelga del futbol femenino de Primera División, convocada recientemente en  exigencia de  un salario mínimo, un protocolo para los casos de acoso, 30 días de vacaciones pagadas, coberturas sanitarias en caso de lesiones de larga duración y ayudas a la maternidad.

Como se ven, condiciones laborales que tampoco son del otro mundo, pero que les permitirían no tener que renunciar a sus sueños ni echar a perder su talento deportivo.

Han tenido que ir a la huelga, secundada mayoritariamente y han podido desconvocarla recientemente, tras torcer la mano de la patronal que se ha resignado a negociar, consciente de que no puede dar la espalda a las que son ya capaces de congregar a más de 60000 personas para presenciar un partido como sucedió recientemente en el enfrentamiento entre los femeninos del Atlético de Madrid y el Barcelona.

Y es que escuchar la negativa de la patronal de clubes deportivos a fijar un salario mínimo digno para las jugadoras alegando escasez de presupuesto, suena poco creíble y bastante ridículo, dadas las cantidades estratosféricas que se manejan con naturalidad para los fichajes de las superestrellas masculinas , y  que nadie pone en cuestión. O negarse a reconocer los derechos de estas mujeres en relación a la maternidad o frente al acoso sexual , en los tiempos que corren, es simplemente inadmisible.

A señalar que en esta pugna, las jugadoras han contado con el apoyo de algunos, tampoco demasiados, jugadores varones que han expresado su solidaridad. A destacar el de Andrés Iniesta que cuando ha dicho: “Todo mi apoyo a las futbolistas que luchan por sus derechos. Por la igualdad” ha hecho una inmensa aportación a la causa de las mujeres. Porque con su mensaje ha demostrado que además de un deportista irrepetible y una figura admirada y respetada, es también un  hombre que cree en la igualdad entre mujeres y hombres.

ANIVERSARIO INFELIZ

Ayer se cumplieron tres meses de un suceso que como dice la prensa sensacionalista, conmovió a toda  la ciudad, provocando una enorme impresión y poniendo a Xàtiva en el mapa de la actualidad. Fue por una causa  que no produce ninguna satisfacción ni es motivo de orgullo. Por un hecho demasiado habitual, que de ninguna manera puede ser normalizado, porque cada vez que se repite debería ser la última.

aniversarioFue el 11 de Junio cuando asesinaron a una vecina de Xàtiva, Isabel Elena Raducanu. Todos los demás detalles que se dieron en su momento por algunos medios -no todos- rozaron el mal gusto y el sensacionalismo más mezquino pero sobre todo no tuvieron  ninguna utilidad para hacer comprender la crueldad que esa muerte suponía y las causas reales que la provocaban. Algunos de los titulares que se emplearon para contar lo sucedido a la opinión pública, es mejor olvidarlos porque fueron vergonzosos, apelando a los más bajos instintos del personal y convirtiendo lo que era otro asesinato machista en una especie de espectáculo gore, en el que se jugaba con las hipótesis como quien participa en un espacio de ciencia ficción.

A quien  no se puede olvidar es a Isabel Elena Raducanu. Quien no merece carpetazo es ella, la víctima,  como las otras 6 mujeres asesinadas en lo que va de año en el País Valenciano junto con las otras 34 en el resto del Estado.  Cuarenta en total. Sin olvidar a los tres menores. Sinceramente, no les parecen demasiadas?

Todavía no es 25 de Noviembre que es la fecha en la que, según dicta el calendario, este país tomará cartas en el asunto. Pero este mes de Septiembre es un mes malo para estas estadísticas,  que son todo menos cifras. Sucede que tras la convivencia forzada de un verano que no tiene nada de feliz, Septiembre suele ser mes de decisiones trascendentales que pasan por hacer la maleta y empezar una nueva vida. Y ya se sabe que ese momento, el de la huida, es especialmente motivador para que el maltratador saque  al verdugo que lleva dentro.

Lo cierto es que aumenta el número de denuncias, más de 150.000  al año con el mismo ínfimo porcentaje de denuncias falsas para fastidio de algunos,  y que en los bares y en las fábricas ya no se presume de haberle puesto la mano encima a la parienta. Está mal visto y ningún machote ganará puntos como sucedía antaño.  .

Pero los Gobiernos, siguen sin hacer los deberes correspondientes. Se constata que la gente joven reproduce modelos letales de relación, que los estereotipos siguen imponiendo patrones desiguales, que el sexo se aprende con el porno y no hay una acción de gobierno, a todos los niveles, desde el Congreso al último Ayuntamiento , que de forma coherente impulse ese cambio cultural y estructural necesario que transformará mentalidades y dotará de los recursos necesarios.

Cuando mataron a Isabel, un asesinato todavía sin culpable pero que sin duda seguirá siendo investigado con absoluta dedicación por los responsables de hacerlo,  el alcalde de Xàtiva Roger Cerdá manifestó en el minuto de silencio convocado ante el Ayuntamiento que “la nuestra es una ciudad tranquila, llena de mujeres que merecen la garantía de seguir adelante con un proyecto de vida en igualdad y plenitud, en ejercicio  de sus derechos”

Tiene toda la razón, las mujeres merecen todas las garantías, todas ellas sin excepción, para vivir en libertad y con seguridad. Un deseo que solo será realidad con el trabajo conjunto de las instituciones y la sociedad para erradicar la desigualdad y la violencia. Hay que ponerse a ello sin perder tiempo.

SIN PLANETA B

el clima

A estas alturas hay gente que podría facilitar como dirección para notificaciones el  espacio situado  ante el Ayuntamiento  dado que se pasa la allí la vida, o por menos muchas tardes. Y aunque para algunos tal dedicación,  pueda ser motivo de pitorreo, tienen mucho mérito.  Porque   esa ciudadanía que arrastra sus cansados hueso, o prescinde de otras ocupaciones  normalmente mas entretenidas, o subordina su complicada a agenda para asistir a la concentración de turno es la línea de defensa y presión  que nos queda en muchos casos ante necesidades y problemas en los que nos jugamos mucho. Por ejemplo, luchar por las pensiones que nunca cobraremos, condenar sin paliativos a quienes asesinan a las mujeres sin recibir la respuesta adecuada, o exigir el la protección de la naturaleza, habida cuenta de que no tenemos planeta B, para trasladar nuestra torpeza cuando acabemos de rematar éste.

Esta última motivación es la que justifica la convocatoria de mañana viernes a las 19.30 de la tarde, en el lugar de costumbre. Y tiene una importancia capital porque si entre unos y otros, dinamitamos el patio de juegos que ocupamos, ya no habrá juego al que jugar.

Desde hace décadas la comunidad científica alerta del deterioro de un gran número de ecosistemas. El último informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) muestra la gravedad del cambio climático, así como la urgencia de intervenir ante este grave problema para evitar que la temperatura global del planeta se eleve por encima de 1,5ºC.

Porque la cosa es que si se supera esta temperatura asistiríamos, por ejemplo, a un alarmante aumento del nivel del mar, lo que expondría a  millones de personas a catástrofes como inundaciones y olas de calor. La pérdida de biodiversidad que padeceríamos con el aumento a 1,5 °C sería catastrófica, pero si el ascenso es a 2 °C, el problema sería completamente irreversible por la desaparición de especies de plantas, animales, insectos, e incluso la muerte de casi la totalidad de los arrecifes de coral. El panorama es ciertamente preocupante aunque hay gente que se lo toma con calma, como si estuviera hablando del planeta y del futuro de otros, sin darse cuenta de que por activa o por pasiva, todos somos responsables.

Hay quien defiende que si los dinosaurios se extinguieron pero la vida continuó en el planeta, sólo hay que estar preparados para aclimatarse. Sin embargo olvidan que fue la propia evolución de la naturaleza quien se los llevó por delante, y no la actividad disparatada y letal de una especie, la humana, que arrasa allí donde pasa.

El hecho es que durante la semana que está a punto de acabar se han convocado movilizaciones masivas en todo el mundo que culminaran mañana en las concentraciones previstas. Quienes han convocado, firmemente sustentados en las advertencias científicas, han sido movimientos ciudadanos, mayormente constituidos por gente joven. En España cuentan con el apoyo  de más de 300 organizaciones de carácter social, grupos ecologistas, ONG, sindicatos, que han firmado un manifiesto en el que se pide que se declare de manera inmediata la emergencia climática y se tomen las medidas necesarias para reducir a cero las emisiones de gases de efecto invernadero en el plazo más corto posible.

Es una emergencia, sin lugar a dudas, como la define el diccionario es un suceso que exige atención inmediata ya que implica un desastre consumado o potencial.  Y es evitable si se produce la reacción necesario que parece improbable mientras nos toquen  gobernantes instalados en la estupidez o la desidia, incapaces de comprender que los  episodios de lluvias catastróficas o las olas de calor, no son casualidades climatológicas, ni anécdotas triviales sino señales claras y contundentes de que estamos liquidando un ecosistema que no tiene reemplazo posible.