DE GOLONDRINAS Y PIEDRAS

Una golondrina no hace verano y “tota pedra fa paret”. Dos dichos muy dichos, en dos lenguas diferentes, que se contradicen flagrantemente. O quizás no, porque ambos son ciertos aunque, eso sí, según circunstancias. GOLONDRINA

Acoger a 629 personas cuyas vidas estaban en peligro es sin duda un hecho a celebrar. Sin reticencias, ni lecturas sesgadas, ni felicitaciones con la boca pequeña. Es un triunfo sin paliativos de la solidaridad que no tiene nada que ver con el buenismo, como algunos pretenden hacer ver. El hecho es que esas personas hoy respiran como resultado de una decisión política, diferente a otras que hubieran condicionado un final mucho más triste y habitual. “Tota pedra fa paret”.

Sin embargo, el rescate de las personas del Aquarius es una golondrina que no trae el verano de la vida, teniendo en cuenta que sólo en 2017 llegaron a este país más de 22.000 personas que prefirieron arriesgarse a la terrible muerte en el mar, que afrontar la inseguridad de sus propias ciudades. Cerca de nuestras costas se produjeron más del 20 % de las muertes por esta causa en todo el planeta. Son muchos cadáveres. Algunos bien a la vista, como el del pequeño Aylan, tan llorado a diferencia de otros anónimos y olvidados.

Las mujeres al poder, celebramos al unísono, porque, efectivamente, es nuestro momento. Quizás porque será difícil hacerlo peor. O porque la situación es tan difícil, que solo ellas parecen atreverse a enfrentarla, aún sabiendo el alto precio que pagarán por sus errores y fracasos. Son Vicepresidentas, Ministras, Alcaldesas… Se postulan para Jefas de la oposición, para Fiscalas Generales… Presiden el Consejo de Estado o dirigen periódicos de gran tirada. Sólo falta que nombraran a alguna Seleccionadora nacional de futbol. Eso sí que dejaría a más de alguno en estado de colapso mental. Sucede a todos los niveles, incluso en Xàtiva, donde una mujer preside por primera vez en toda su historia la Agrupación socialista de la ciudad. “Tota pedra fa paret”.

Pero la mera presencia femenina, siendo imprescindible, no es suficiente para cambiar una sociedad que lleva siglos ignorando y explotando a las mujeres. Eso solo se consigue con una práctica cotidiana, que nunca olvide a las compañeras de viaje que cementaron el camino por el que ellas transitan. Requiere un empeño permanente para conseguir cambios radicales que mejoren las condiciones de vida de todas las mujeres. Exige un tozudo esfuerzo para cambiar la forma de actuar y entender la realidad sustentada en otros valores, otros principios. Eso es el feminismo, una

teoría revolucionaria y transformadora por definición. No la golondrina vistosa que pía bien alto, pero que cuando se va, deja el mismo paisaje.

Esta semana se ha cumplido un año del 19J. Una fecha que pilló a bastantes ocupando los Ayuntamientos de muchas ciudades para reclamar 120 míseros millones de euros reclamados para financiar la lucha contra la violencia machista. En las últimas 48 horas han asesinado a cuatro mujeres más, en Barcelona, Pontevedra, Badalona y Granada.

Es la hora de que lleguen las bandadas de golondrinas, como si fueran los pájaros asesinos de Hitchcock, a exterminar las ideas que arman a los agresores machistas. Como el que asfixió a su mujer dejando 3 criaturas huérfanas.

Es hora de que consigamos muchas piedras, todas las necesarias, para construir el muro que nos defienda de quien es capaz de pegar dos tiros a su mujer tras una discusión. Un muro útil para dejar definitivamente fuera de la sociedad, a las ideas y a las personas que no merecen vivir en compañía de seres humanos porque ellos no lo son.

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YA NO SE VENDEN MUJERES

Desde hace unos días este diario (Levante EMV)  que  leen, ha enflaquecido. Pero no es que ande mal de salud, o que se haya puesto a dieta. Es que ha perdido una parte que ciertamente era una excrecencia, una verruga de la que fácilmente se podía prescindir ya que no contribuía en forma alguna al buen funcionamiento de  las constantes vitales de un medio de comunicación  que juega un papel esencial en la sociedad valenciana.

Dese hace unos pocos días, este periódico para satisfacción de muchas personas que nunca lo abrían por las páginas finales,  no publica anuncios por  palabras que fomenten o divulguen la prostitución o el sexismo. Esos anuncios, breves y directos, tan habituales como repulsivos que contenían  ofertas infames y  servicios inaceptables. Esas páginas inacabables,  donde se vendían los cuerpos de las mujeres,  a quienes los quisieran comprar, a un precio bastante asequible para cualquier economía. cosificacion

La prostitución, dejemos los eufemismos,  es una forma de esclavitud, desigualdad y violencia de género, que convierte a la mujer en mercancía que se compra, se vende, se desprecia cuando se estropea o deja de proporcionar beneficio. Y ese tablón de anuncios que todos los días se exponía a la visión pública, no era más que una subasta para que proxenetas, traficantes y en general todos aquellos que se lucran con la industria del sexo, lo tuvieran más fácil para aumentar sus márgenes de beneficios.

La prostitución, hablemos con propiedad,  es un pingüe negocio que ocupa el tercer lugar en términos de beneficios a escala global de todas las economías ilegales. Las mujeres y niñas prostituidas, están  en su gran mayoría en situación irregular o poseen escasísimos recursos económicos o culturales, siendo en su gran mayoría  víctimas de las redes de trata de personas.

Los anuncios de prostitución fueron objeto de un estudio realizado por Rosa Cobo,  profesora de Sociología del Género y directora del Centro de Estudios de Género y Feministas de la Universidad de A Coruña que concluyó que una de las preferencias más acusadas de los demandantes dentro de esta industria del sexo, eran las mujeres embarazadas. Quien piense que hay que facilitar la satisfacción de tal preferencia, que se lo haga mirar.

En 2011 el Consejo de Estado recomendó su supresión  aunque ningún Gobierno quiso mancharse las manos. Antes, en 2007, el Gobierno instó a los periódicos a retirar este tipo de anuncios aunque  estimó que los diarios españoles ingresaban unos 40 millones de euros cada año gracias a la publicidad de prostitución. Lógica y deplorable  la resistencia, máxime cuando no son ilegales, como no lo es prostitución en este país.  La autorregulación que fue la única recomendación adoptada en su día, solo causó efecto en tres medios, la Razón, Público y Avui que eliminaron estos anuncios.

Ahora en  el País valenciano, el acuerdo suscrito entre  Compromís, PSPV y Podemos en relación a   la Ley de Publicidad Institucional impedirá a la Generalitat valenciana contratar publicidad institucional con empresas y medios de comunicación que contengan anuncios de comercio sexual o fomenten la prostitución, mecanismo disuasorio de efectividad manifiesta.

Así se cumple también  el  Pacto autonómico  contra la Violencia de Género y Machista al que todos los partidos se adhirieron en septiembre de 2017 que en su  artículo 17 del cuarto eje se compromete a que “las administraciones públicas valencianas no contratarán y/o subvencionarán medios de comunicación que utilizan la cosificación de las mujeres y la prostitución”

El mejor Gobierno es el que hace lo que promete, el mejor Pacto el que se cumple y el mejor periódico el que no incluye anuncios que ponen en  venta a  seres humanos.

 

 

 

PERDONEN QUE INSISTA

Hay temas sobre los que pesa una especie de ley de punto  final. Por ejemplo, en el asunto  de la Reina de la Fira de Xàtiva existe,    una especie de ley del silencio derivada de la conclusión  del  referéndum realizado  en su día. Su resultado se entiende como una  sentencia divina que impide cualquier replanteamiento o debate posterior, permitiendo cerrar todas las bocas y silenciar cualquier discrepancia. Nadie quiere alcanzar la sabiduría, con una rectificación colectiva.2014-07-22 13.18.12

Cierto es que se realizó una consulta en 2016 en la que 3.984 personas avalaron la existencia de la figura de la Reina.  Algo impensable para quienes entienden con absoluta claridad, que esta figura es hoy anacrónica y prescindible. La figura, se entiende, no la persona que desempeña el papel. En ningún caso se trata, de cuestionar la valía y dignidad de las mujeres que han desempeñado y desempeñarán el puesto, si nadie lo remedia. Así que que nadie ha de pretender convertir el rechazo de la figura de la Reina, en el rechazo a las muchas mujeres que lo han hecho muy requetebién.

La opción ganadora en el referéndum resultó tan increíble porque de ninguna manera encaja con un país que secundó en masa una convocatoria feminista que reivindicaba igualdad y respeto para las mujeres.

Pero las opiniones pueden mutar y avanzar en coherencia con  valores  de igualdad  que consiguen ir triunfando  sobre  prejuicios caducos que poco a poco son erradicados. Y ya se sabe que las feministas y los feministas, que ahora resulta que son mayoría por aquí,  son tercas, incombustibles y nunca olvidan. Y por eso,  es legítimo declararse en rebeldía, y acogerse a la libertad de expresión o lo que queda de ella, para seguir defendiendo  las propias ideas.

Aunque sólo sea  como terapia contra los picores que produce toda la parafernalia sexista que la coronación  conlleva, merece respeto la manifestación de tan honda discrepancia e incluso un esfuerzo añadido para empatizar y comprender a quien no puede callar, a riesgo de reventar.

Lo que se presta a discusión es  la oferta de representación que se hace, sólo a ellas, basada en su condición de mujeres, como objeto ornamental, estéticamente agradable pero vacío de cualquier  contenido.

Opciones  existen, como la de Vilafranca  donde optaron por ejemplo por elegir niña y niño que realizaran estas funciones de representación de la ciudadanía.  O Moncada donde fue una persona intergénero -un tipo de identidad sexual- la que optó y fue elegida a ocupar el puesto. O Gata de Gorgos, donde ejerce esas funciones de representación una pareja perteneciente a una generación que es promesa de futuro.

Resulta difícil comulgar con tradiciones que se pegan puñetazos con el deseo de dejar atrás estereotipos que de ninguna forma favorecen a las mujeres. También era tradición fregotear la ropa en el lavadero, y a ver quien es el guapo que aboga aquí por mantener la costumbre.

 Al mismo tiempo que se preguntó sobre la reina se preguntó sobre los toros y es de suponer que la respuesta obtenida tampoco satisfizo a todo el mundo. Sin embargo hay diferencias importantes entre ambas preguntas ya que es legítimo opinar sobre el trato dado a los animales porque todos lo somos, dicho sea educadamente. Pero, en cambio, los asuntos relativos al papel de las mujeres  en la sociedad,  no deberían ser fruto de ninguna votación, sino determinados desde el respeto absoluto a los derechos básicos de igualdad y no discriminación. Se podría señalar también que la decisión tomada sobre los animales  está en la línea de una sociedad moderna y civilizada, mientras que las mujeres no tuvieron tanta suerte.

NOSOTRAS SOMOS LA MANADA

Parece mentira que después de un 8 de Marzo que significó un anhelo de vida diferente justiciasegún Beatriz Gimeno, el Gobierno de emepuntorajoy se permita aprobar unos Presupuestos generales del Estado donde se incumplen flagrantemente los compromisos contraídos en el Pacto de Estado contra la violencia de género. Un Pacto que surgió en 2017 tras la visita, un 7N, de un millón de personas, entre ellas unos cuantos autobuses de Xàtiva, llenos de gente cabreada e indignada que exigía medidas efectivas que protegieran la vida de las mujeres. De aquella visita que no fue de cortesía sino como la del cobrador de frac, para cobrar una deuda que no admite demora, surgió ese Pacto de Estado que debía arbitrar soluciones y recursos. Prometieron para financiarlo 1000 millones de euros, bonita y redonda cantidad que lucía bien en los titulares, a razón de 200 millones anuales durante sus cinco años de vigencia.

Sin embargo ese acuerdo, que ya nació muerto para algunos, no ha llegado ni al estreno porque en su primer año de vigencia el Gobierno de emepuntorajoy ha hecho un habilidoso y descarado juego de manos presupuestario y donde dijo 200, ha dejado 80. Por eso, 120 millones, que se dice pronto, se han quedado por el camino.

Parece mentira que se olvide con tanta facilidad que este país se vistió de morado un 8 de Marzo, y no precisamente por ser el color de los golpes, sino porque simboliza la lucha de las personas decentes por la igualdad y contra el machismo. Y salió a la calle a reclamar para las mujeres igualdad y dignidad, reconociendo la imprescindible aportación que hacen a la sociedad, aunque el sistema no quiera hacerse cargo de la inmensa deuda que tiene contraída con todas ellas. Y muchos comenzaron a hacerse preguntas y otras encontraron respuestas que les permitían soñar con otro mundo mejor.

El 8 de Marzo fue un grito alto y claro, pero casi dos meses después no ha obtenido respuesta alguna de quien es duro de oído y de corazón. Por eso, sucede que cuando una mujer, cuya terrible experiencia no admite justificación ni dispensa de ninguna clase, recurre a la justicia para pedir reparación y castigo , se encuentra con una sentencia que sonroja a todo un país. Una sentencia que no hace justicia sino que al contrario, responde con violencia y desvergüenza, ante una realidad que cualquier criatura sabría calificar con más dureza que el tribunal responsable.

No hace falta entender de leyes porque no se trata de técnica jurídica sino de la percepción certera de que algo funciona muy mal. La ciudadanía como las criaturas, tiene una intuición siempre acertada para distinguir la justicia de la sinrazón. Y las mujeres han leído con claridad el mensaje oculto lanzado por ese Tribunal que banaliza el delito y penaliza a la víctima.

Es de agradecer que Ayuntamientos como el de esta ciudad y otros se hayan pronunciado en contra de una sentencia inadmisible y a favor de una víctima doblemente maltratada. Siguen así el mandato de una ciudadanía que ocupó calles y plazas, Juzgados y Ayuntamientos, con el corazón caliente, el ánimo tenso y el corazón encogido.

No se ha escrito el final de la historia. Se ha sembrado una semilla que está germinando y las calles no van a emmudecer. No hay marcha atrás. Se ha puesto en marcha una manada, que va a defender con fiereza su integridad y su vida y por eso, se va a seguir haciendo historia, de esa que se escribe con letra pequeña pero consigue los grandes titulares porque cambia el mundo.

FELIZ DÍA DEL LIBRO

Hoy es el Día del Libro y se trata de celebrar ese objeto, presente en casi todas nuestras casas, en mayor o menor medida, que puede ser de muchas clases y tipologías, con diferentes apellidos y utilidades.

Háganse una idea. Hay libros de bolsillo, de cabecera,  de contabilidad, de escolaridad, de familia, de texto. Hay libros  blancos, libros  sagrados, libros prohibidos…

Dice la UNESCO, basándose en la definición oficial que habla de conjunto de hojas de papel encuadernadas, que han de ser más de 50 para dejar de ser folleto, y subir de categoría, convirtiéndose en libro. Claro que entonces quizás no se había generalizado el uso de  esos trastos, los e-books, fruto del avance tecnológico,  que te permiten una lectura interminable a cambio de privarte del placer de ver, oler y tocar esos objetos que a veces son, en sí mismos,  preciosos.

Todos hemos tenido alguno en nuestras manos alguna vez en nuestra vida. A algunos los hemos amado, a otros,  odiado. Con algunos hemos sufrido enamoramiento a primera vista y nos han acompañado toda la vida. Aunque a veces por el contrario, uno se nos atragantó y no hubo manera de lidiar con él, hasta que acabo sujetando la pata de una mesa que cojeaba. Hay quien los compra según colores, porque conjuntan con las cortinas. O quien compra extensas colecciones que algún día piensa tener la oportunidad de leer.  Nos recomendamos libros a veces para  compartir descubrimientos  o decepciones.  Los leemos con ansiedad, con paciencia, para llorar o divertirnos, para aprender o desaprender.

Muchas  veces no los valoramos en su justo valor, ignorando que son armas revolucionarias capaces de mover y remover conciencias, de inspirar luchas y encender hogueras. Por eso, la Alemania nazi por ejemplo, los quemaba con furia y por eso, surgió la censura, necesaria para regímenes despóticos y dictatoriales, que los mutilaba o directamente los prohibía.

 Los leemos porque para eso han sido escritos,  a veces con mucho esfuerzo, con sangre, sudor y lágrimas. Siempre para ser leídos y transmitir realidades que no son las nuestras y que a veces resultan muy interesantes y otras francamente aburridas.

Todos ellos son una interesante aportación a la Humanidad, que con la escritura  pudo empezar a dejar constancia de su existencia, con sus luces y sombras, y  en los libros la fue acumulando convirtiéndolos en una herramienta de  comunicación que hoy por hoy, no tiene rival , sea cual fuere el formato que asuma.

Hoy es su día. Un 23 de Abril, según decidió la UNESCO ya que  ese día fallecieron autores insignes como Cervantes o Garcilaso. Un dato curioso: si la celebridad de un personaje se mide por la cantidad de libros que se le han dedicado, Jesucristo con gran diferencia es el personaje del que más se ha escrito y su madre María es la única mujer que aparece entre los 30 primeras personas dignas de tal honor. La sigue más de 500 puestos atrás, Juana de Arco. Como era de esperar no han recibido  las  mujeres, mucha más atención que en la realidad.

Es un buen día para hacer un turismo especial, para visitar librerías y bibliotecas.  Aunque sólo sea para tener la oportunidad de tocarlos, olerlos y sentir que las historias que cuentan, sus argumentos, tesis y opiniones  son un fiel reflejo de lo que somos capaces de hacer. Para no dejarlos morir entre tanto mensaje comprimido y fugaz que a veces es vacío y totalmente falto de interés.

Para agradecer, en resumen,  que existan porque son responsables sin duda alguna de nuestros progresos y culpables también de nuestros errores. Feliz Día del Libro.

 

MEMORIA

La memoria histórica es una clase de memoria especial que no se alimenta con rabos de pasas. Es una memoria necesaria que no es fruto del rencor ni de la venganza sino del convencimiento de que hay que reconocer la historia tal como fue y no tal como nos la contaron. No por revanchismo, no insistan, sino por equilibrar una situación de olvido y humillación que ha de ser rectificada para poder, entonces sí, dar un paso adelante y mirar el futuro sin deudas pendientes.  memoria 1

No es un tema bonito. Muy al contrario, es enormemente doloroso recordar uno de los momentos más crueles y sanguinarios vividos en este país, cuando las reglas de convivencia desaparecieron y la fuerza bruta se impuso sobre la razón. Un conflicto que ha marcado a muchas generaciones de ciudadanos y ciudadanas que no pudieron aprender a serlo, sino que por el contrario han crecido y aprendido con el miedo, la sumisión y la impotencia.

A las jóvenes generaciones, a las que igual de poco inspira la Guerra Civil que la Guerra de Sucesión, les puede parecer un tema de mesa camilla, de gente vieja y traumatizada que no es capaz de sacarse de encima un episodio histórico algo áspero. Y no perciben que la Guerra Civil, cambió el curso de la historia de este país con consecuencias que les afectan de lleno porque determinan como es el país en que viven, quien manda realmente en él, como es la distribución del poder y la riqueza, quien cuenta la Historia y las historias para quedar en la mejor posición…

Hay también quien reniega de la memoria porque pretende situarse en una imposible equidistancia, atribuyendo a ambos bandos responsabilidades y repartiendo por igual la cuota de sangre y violencia que conlleva cualquier enfrentamiento armado. Cierto es que la guerra es, por definición, sucia y brutal porque siendo su fin el exterminio del enemigo no podía ser de otra manera

Pero se empeñan en ignorar que su origen se sustenta en una decisión soberbia e ilegítima que se pasó por el forro la voluntad de la mayoría de la población y siguió haciéndolo durante 40 largos años. Y no quieren mirar a las miles de víctimas causadas cuando ya estaban cautivas y desarmadas que hoy siguen esperando justicia y reconocimiento.

Lo cierto es que la Historia ya ha dado su veredicto que es inapelable, por mucho que queden reductos donde se cuenten cuentos que sólo algunos se atreven a oir. Porque no hay, a estas alturas, ningún debate que ganar sobre el quien, cómo , cuándo y porqué. Lo que sí que queda es una, o más bien miles, de heridas que cerrar reconociendo la injusticia sufrida por miles de personas, muertas y enterradas bajo un olvido feroz. Nadie puede volverlas a la vida, pero sí que es posible recuperar su memoria y darles una digna despedida.

De eso trata la memoria histórica. De la paz, Pero no de la paz de los cementerios, de la paz de los corderos, de la paz del olvido. Es la búsqueda de la justicia pacífica, del reconocimiento de la verdad, que fue la primera víctima de la contienda.

Por eso, que haya una Concejalía y un concejal, responsable de la Memoria histórica en el Ayuntamiento de Xàtiva, que además se muestra activo en su responsabilidad, organizando actos divulgativos y sensibilizadores sobre el tema, es de agradecer. Quizás su tarea no dará muchos votos porque podría parecer que moverse en el pasado no da opciones de futuro, pero en realidad no hay tarea más rentable que construir un presente sustentado en la justicia histórica.

LA VEJEZ NO ES IDIOTEZ

Viejos pero no idiotas. Quizás suena un poco irrespetuoso, pero más lo es la forma en que se está tratando a la gente mayor de este país. En Xàtiva, un 18 % de la población supera los 64 años. Mucha gente vive o sobrevive con una pensión que nadie le ha regalado. Que suele compartir si hace falta, con sus familias, cuando necesitan ayuda para superar baches económicos que se prolongan angustiosamente a pesar de proclamas triunfales tan repetidas como engañosas. PENSION 1

Mayores, pero no muertos. Como algunos los querrían (“los ancianos viven demasiado y eso es un riesgo para la economía global” dixit C. Lagarde del FMI) para ahorrarse los gastos de mantenimiento y hacer como con los coches usados, que se llevan al desguace cuando han cumplido su misión.

Pero sucede que ellos y ellas no son objetos inanimados sin alma ni corazón. Es gente que tuvo y retuvo, que vivió y luchó, y que conquistó unos derechos a los que no está dispuesta a renunciar.

Porqué tendría que hacerlo? Les pretenden endosar una mentira estructural que mantiene que para sus pensiones no queda dinero. Y lo dicen, imperturbables, quienes han vaciado la llamada hucha de las pensiones, quienes se han empeñado en rescatar bancos y autopistas, quienes han consentido un estado de corrupción que ha permitido amasar grandes fortunas a costa del dinero público.

Lo dicen con un descaro infinito quienes gastan ahora mismo, ante sus narices, 10.000 millones en la compra de armamento y les niegan cantidades bastante menores, necesarias para superar ese insultante 0’25 % con el que pretenden seguir asfixiándolos un año más.

Han declarado la guerra a 10 millones de personas, creyendo que son un ejército cansado que pronto caerá derrotado. Utilizan todo su arsenal: la mentira, la hipocresía y sobre todo, el miedo. Son expertos en amenazas latentes que paralicen al adversario. En alimentar la idea de que las protestas son peligrosas e inútiles. También en refugiarse detrás de un puñado de “expertos” que venderán humo a precio de saldo. O en fomentar divisiones que debiliten. Si se tercia, cambiarán de estrategia y pretenderán firmar una falsa tregua, con propuestas tan traidoras como tramposas. Todo vale, porque el botín es grande: hacerse con el pastel de las pensiones públicas y cocinar el de las privadas, que implican riesgos cuidadosamente obviados y que, sobre todo, no están al alcance de cualquiera, por lo que rompen en mil pedazos el imprescindible principio de solidaridad que nos hace fuertes.

Gran equivocación la suya. No se dan cuenta de que se les están viendo las vergüenzas, es decir, la causa última generadora del problema que no es más que un reparto absolutamente desigual de la riqueza de este país, hecho causante de la insuficiencia de fondos para financiar servicios públicos esenciales. De ahí, la urgente necesidad de una reforma fiscal que evite que la riqueza española se distribuya en torno a un 46% para el trabajo y un 54% para el capital, mientras que el 75% de los impuestos (IRPF e IVA) se liquide por la clase trabajadora y sólo el 25% corresponda al capital (Miren Etxexarreta, UAB).

Vayan con cuidado los privilegiados, los aprovechados, las élites económicas y políticas que defienden un mundo hecho a su medida. También quienes defienden fielmente sus intereses, con mentiras y artimañas. Frente a ellos tienen a los pensionistas que nada tienen que perder. A la juventud, que lo tiene todo por ganar. Y a las mujeres, las más pobres entre los pobres, que ya han demostrado que no quieren ser la abuelita de Caperucita, sino más bien el lobo feroz.