BENDITA SEAS

Hoy he cogido el tren a la carrera y en el sprint final he coincidido con una monja corredora cuya avanzada edad y los bultos que cargaba no le impedían ser casi más rápida que yo.

monja

 

Hemos hecho migas, lógicas tras compartir sudores, y me ha contado que va vestida desde hace 45 años con esos largos faldones que no permiten grandes velocidades y que ya la aburren un poco. Solo un poco.Que iba a visitar a su hermana mayor, no se si en la orden o en la familia, que aquí me pierdo un poco, cuya edad en todo caso,debe ser infinita vista la referencia, porque está un poco delicada. Como si fuera una orquídea. Llevaba un móvil sencillo de esos con números grandes que miraba continuamente porque me cuenta que no oye bien y el modo vibración no le parece sano (??). No he querido averiguar más pero esa es la causa de que intente pillar las llamadas cuando se produzcan. Es una mujer muy mayor pero divertida, curiosa y extrovertida. Creo que no me iría de acampada con ella, pero hemos hecho un viaje relajado e interesante a falta de unas pastas y algo para mojar, aunque ella desayuna leche con colacao según me ha informado. Al despedirnos me ha dejado un poco traspuesta porque no me ha besado pero me ha bendecido. Y yo hace tiempo que descubrí que las maldiciones son mucho más frecuentes y efectivas.

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JUGUETES CON MENSAJE

Como los toros en el momento previo a cruzar el callejón,  valga la metáfora a pesar de la referencia a un tema tan delicado,  estamos ya a punto de empezar la campaña navideña. El Belén ya está en la Alameda instalado con todo su esplendor, inaugurado como toca, publicitado como se debe y destinado a contribuir de forma relevante al futuro económico y turístico de la ciudad. Las luces navideñas se han encendido, causando un grato cambio en una ciudad normalmente fosca, aunque sobre todo en las periferias, que no son precisamente las más beneficiadas de esta momentánea riqueza lumínica. Las grandes superficies  ponen velas a cualesquiera que sean sus dioses  pidiendo avalanchas de compradores compulsivos que les vacíen los stocks y disparen su contabilidad post-navideña. Los pequeños comerciantes también elevan sus plegarias  y confían que el vecindario se acuerde de ellos, de su esfuerzo de todo el año, de su trato personal y humano y acuda a ellos en busca de  ingredientes culinarios, de regalos y de todo aquello que puedan necesitar y que ellos también venden.

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Un producto de enorme demanda, por definición, son los juguetes. La Navidad es  la fiesta donde la gente pequeña aporta una sobredosis de energía positiva que es recompensada con el esfuerzo de la gente adulta en forma de obsequios varios, adquiridos con la mayor ilusión y a veces, con mucho esfuerzo. De hecho, según la consultora TNS para eBay, la media de gasto es de  235 euros, de los que 151 irán destinados a menores. Se estima que el 80% de las criaturas reciben cinco o más regalos durante estas fiestas y que muchas reciben 10 veces más regalos de los que necesitan.

La psicología infantil  recomienda que madres y padres no pretendan demostrar su cariño con objetos, sino con presencia, lo cual parece tan sensato que no debiera hacer falta una carrera universitaria para llegar a esa conclusión. Y hacen también  algunas recomendaciones: regalar algo que tenga utilidad ,siempre un regalo relacionado con la lectura, que no falte algún objeto que sea de necesario uso , y por último, que tengan también ese regalo por el que las criaturas matarían, con el que no han dejado de dar la matraca y que colmará sin duda sus expectativas.

Por otra parte los juguetes son  determinantes a la hora de configurar los valores y el desarrollo de la personalidad de las criaturas. Y por eso tienen pleno sentido las campañas que recomiendan no ser cerriles empeñándose en vincular las niñas a entretenimientos vinculados con el cuidado de bebés, la limpieza del hogar, el baile o el diseño y a ellos con  actividades deportivas, la conducción o la construcción.

La exitosa campaña desarrollada por este Ayuntamiento de rechazo a la violencia machista, el NO es NO, debe conducir a una concepción igualitaria de mujeres y hombres que, a su vez,  implica que desde la infancia, deben educarse huyendo de estereotipos obsoletos. Y eso es, ni más ni menos, lo que hacen los juguetes que, a veces con demasiada ligereza, se regalan en estas fechas.

Si de verdad queremos que las niñas sean mujeres  independientes el mejor juguete es el que fomente sus cualidades para ser aquello que quieran ser: astronautas, ingenieras o amas de casa. Si queremos que los hombres del futuro  sean autónomos  hay que capacitarles para el cuidado propio y ajeno: deben aprender a  cocinar, limpiar y atender a quienes estimen.

Por eso el mejor regalo es el que no envía  ningún mensaje que  clasifique  a las criaturas por su sexo, sino que les abre todas las puertas para que crezcan en libertad.

LAS PRIMERAS DE LA LISTA

Esta semana macropuéntica, palabro que me acabo de inventar, se debe fundamentalmente a dos eventos, una fiesta religiosa, la de la Inmaculada Concepción y otra civil, que es la celebración del Día de la Constitución.

La Constitución de este país, tiene 38 años y está  ya la pobre bastante amortizada. Tuvo, y eso no se lo niega nadie,  un papel estelar en determinados momentos de la historia pero a día de hoy, tiene tantos descosidos que necesita algo más que un remiendo.

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Pero sucede que a todos les da miedo meterle mano y todos hablan de su necesaria reforma pero nadie coge el toro por los cuernos y se atreve con ella. O sí, pero siempre que sea con discreción, para hacer lo justo, según los propios intereses, pero sin abrir la veda no sea que se abra la caja de los truenos y todo el mundo se ponga a pedir     mejoras a diestro y siniestro -nunca mejor dicho- , y ya sea imposible cerrar la caja porque no haya acuerdo sobre lo que ha de contener.

Si hay una palabra sagrada en este tema, es la del consenso, el acuerdo porque al parecer sin él, nada es posible aunque con él, el resultado sea algo decepcionante.

Reformar la vieja ley, no es tan difícil. Aunque algunos dicen que es un trámite difícil y complejo, lo cierto es que cuando se quiere, cuando se quiere de verdad, que decía el poeta aunque aquí no estamos hablando de amor, se puede.  Véase la triste noche del 2010 cuando se cambió la norma para poner a los bancos antes que a las personas. Y ya antes en el 92, cuando se añadió una palabra necesaria para adaptarse al Tratado de Maastrich recién firmado. Para esas cosillas, el acuerdo entre fuerzas políticas, entre todas ellas,  fue rápido y eficaz.

Puestos a cambiarla hay una larga lista de mejoras propuestas. Desde la cuestión territorial  al Régimen del Estado, aunque no se conocen propuestas de medidas para garantizar que luego se cumplan sus preceptos en toda su literalidad. Ya sabemos todos y todas que aunque en ese viejo documento se hable de forma solemne del derecho a la vivienda, a la educación, al empleo, etc…luego tales derechos se convierten en algo así como recomendaciones subordinadas  a lo que es posible, lo que se puede pagar, lo que es oportuno, lo que es prioritario…Y por eso sigue habiendo en este país, gente sin casa, escolares en barracones, personas en desempleo etc… y mujeres que son asesinadas por causas conocidas y evitables.

Las propuestas de  las mujeres  deberían ponerse las primeras de la lista, si en realidad este país sintiera que tiene una deuda contraída con las mujeres, siempre ciudadanas de segunda categoría. Y si no se olvidara con enorme tozudez que la mitad de la población son mujeres. Y la más importante  de las reformas, no es el asunto de la herencia del título de la Corona, del que las mujeres son excluidas de forma expresa y descarada. Cierto es que es una discriminación directa, directísima, de indudable  valor simbólico aunque escasa repercusión en la vida diaria de las mujeres españolas.

Lo que sin embargo, si tiene una repercusión brutal son otro tipo de medidas y actuaciones  que sobre todo por no existir, es decir, de forma tácita causan un gran mal a las mujeres.  Hay que recordar que para  empezar la composición del Tribunal Constitucional, el principal encargado de juzgar la aplicación de esta ley marco fundamental, debería ser, como la misma Constitución predica, equilibrada, es decir mantener una relación proporcionada entre mujeres y hombres. Hoy no la tiene.

Para seguir, y puestos a denunciar injusticias en el campo constitucional, habría que reclamar que a la hora de alabar a los padres de la patria que parieron esta norma, cuya importancia y trascendencia nadie discute, se acuerden también de las madres de la patria, las mujeres constituyentes que participaron en pie de igualdad en ese trabajo sin que a posteriori nadie se acuerde de ellas.

Pero sobre todo, la exigencia de las reformas gira en torno a  su contenido, ese que hay que modernizar, actualizar….y que debe acordarse de forma inexcusable  de las mujeres. A la hora de hablar de derechos sociales, económicos, de acceso a la cultura, sería bonito que los y las nuevos constituyentes tuvieran en cuenta a las mujeres de este país, cuyo acceso a los bienes comunes o a los derechos colectivos siempre se ve mermado y reducido en relación a los hombres.

A la hora de hablar del derecho al trabajo, no hace falta insistir mucho más en que las mujeres tienen menos acceso al empleo retribuido, sufren más precariedad, cobran menos salarios y ocupan siempre los puestos más bajos de las pirámides jerárquicas por lo que los reformadores de la constitución deberían tener en cuenta esta realidad para arbitrar mecanismos que reconociendo esa realidad sean capaces de cambiarla.

Así que bienvenida sea la fiesta de la Constitución, la ley que hizo de este país un estado democrático. Y bien recibidas sean las reformas que la mejoren y modernicen. Pero, oigan, partidos políticos que tienen que ponerse de acuerdo para cualquier modificación, esta vez, acuérdense de las ciudadanas españolas, de la mitad de la población, de las siempre olvidadas y por una vez, póngannos a nosotras y nuestras cosillas, las primeras de la lista. Ya va siendo hora.