A UNA DIPUTADA NOVATA

Resacón en las Vegas es el título de una famosa película  que hizo partirse de risa a toda una generación. Resacón electoral es un rótulo apropiado para estos días, llenos de valoraciones, interpretaciones y disputas tertulianas sobre ganadores y damnificados tras la apertura de las urnas. Eso contribuye a que la resaca no pueda superarse adecuadamente, con una buena aspirina, tisana o siesta a pierna suelta.

Porque queda, además,  la segunda parte a celebrar el próximo 26 de Mayo , así que sigue la partida en el tablero, aunque es cierto que las elecciones en los Ayuntamientos tienen otras reglas y otros protagonistas, más visibles  en las distancias cortas, más expuestos en lo cotidiano y por ello juzgados con una muy diferente vara de medir.

Lo cierto es que, resuelto el primer combate electoral, las personas elegidas van dejando de ser personajes anónimos de una lista, enterrados tras la propaganda partidista para dejarse ver con absoluta  claridad. Y a veces dan susto.IMG_20141023_092151

Es el caso de una reciente diputada, de un partido cuyo nombre es posible adivinar de inmediato, que en las redes sociales se define diciendo que “El #8MNoMeRepresenta. La mayoría de las mujeres no tenemos nada que ver con esta panda de mamarrachas resentidas, anticlericales y llenas de odio que sólo consiguen denigrar a la mujer, no dignificarla”

Se llama Carla Toscano y está en todo su derecho de identificarse como le venga en gana, pero no tanto en el de faltar al respeto a quienes no piensan como ella. Que por otra parte, son la inmensa mayoría, porque sus votantes, cifras en mano, son testimoniales. El grueso del electorado, ignorando bravuconadas y acallando  fanfarrones,  ha establecido con toda claridad que vivimos en un país que cree en la justicia social, en el respeto al prójimo, en el feminismo y  la igualdad.

Da la casualidad, nada casual por otra parte,  de que si ella puede ocupar su sillón en el Congreso es, en gran parte, porque muchas mamarrachas se partieron el alma, primero para conseguir  el derecho al voto, objetivo alcanzado apenas hace dos días,  y después para tener posibilidades de ser elegidas acabando  con el monopolio masculino  de la clase dirigente de este país.

Su aseveración, insultante y faltona, sí que es una muestra evidente de resentimiento que no parece ayudar mucho a la convivencia en paz que es el deseo mayoritario, a la luz de los resultados obtenidos. Toda su declaración de principios parece, dicho educadamente,  algo indocumentada porque el anticlericalismo no ha sido nunca un rasgo identitario del feminismo.  Más bien se apuesta por la laicidad desde el deseo de que a nadie se le imponga o prohíba ningún tipo de sentimiento religioso. Sobre el odio las mujeres sabemos mucho, porque llevamos sufriendo sus efectos desde hace siglos, por lo que nadie tiene más empeño que nosotras en  erradicarlo de la vida de las personas y lograr que éstas se relacionen desde la libertad y el respeto mutuo.

En Xàtiva, 1345 personas dieron su voto a esta ideología que  realmente transmite odio y se basa en la ignorancia. Que aparenta   otras cualidades, firmeza, transparencia… para seducir a personas que posiblemente no compartan  la violencia y exclusión que preconizan. Hace falta cortar el tallo tóxico desde la raíz,  desarbolando argumentos, dando información, y sobre todo,  no confrontando el odio con más odio. Por eso,  hay que desearle a la digna diputada que su trabajo redunde en el bienestar y libertad de todas las mujeres con la seguridad de que, en esa tarea,  podrá contar con el apoyo de muchas mamarrachas resentidas, pero felices y contentas.

 

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CAROS DESPISTES

Hay gente muy despistada a la que hay que avisar de la cercanía de las elecciones. Y es probable que a cambio de la información recibamos un bufido, un exabrupto más o menos crudo, una andanada de críticas descalificatorias. Es la reacción habitual del que anda preocupado por sus cosas, pongamos que porque no llega a fin de mes a pesar de que echa más horas extras que un tonto, que tampoco le hacen rico porque como no las cobra…

Pasa de la política la que está entre los veintimuchos y los treintaypocos  pensándose lo de la maternidad, sabiendo perfectamente que  en cuanto aparezca con el cuento por la empresa, la pondrán de patitas en la calle,  eso sí,  muy amablemente.

Y  le interesa poco o nada la política, al chaval que siempre oyó en su casa, dicho con la mejor de las intenciones,  aquello de “estudia  para tener  un buen trabajo”, y ahora se encuentra con ya no es un chaval , ha estudiado dos carreras y tres masters, y sólo encuentra trabajos tan precarios como  mal pagados

Tampoco  tiene ni idea de política, ni maldito interés en tenerla,  esa pensionista, que estira su pensión como si fuera chicle, aunque sin poder  hacer milagros como Cristo con los panes y los paces, y al final se desespera porque no hay derecho vivir toda una vida luchando, para acabar contando los céntimos y comiendo huevos todos los días.

Ni siquiera piensa votar ella, la que está pendiente de unas pruebas que marcaran la diferencia entre la salud y la enfermedad y que  lleva esperando desde hace demasiados meses, porque la sanidad pública, que los anteriores gobiernos fueron desmontando ladrillo a ladrillo, es lenta, tan lenta que ella se está desmoronando en esa incertidumbre que no la deja vivir.

Todos ellos contestarían si se les preguntara que pasan de la política, que se la trae al pairo las elecciones, quienes se presenten y quienes ganen, que más les da si son todos iguales, ladrones, corruptos, …si van a lo suyo, si son ineptos….  Y se equivocan tantísimo….

De quien gobierne este país, depende que vivamos en blanco y negro o en color. Depende que haya  salarios y pensiones dignas, obligaciones para todos y privilegios para nadie.  Del gobierno dependerá que la gente joven encuentre  ventanas de oportunidad, o que  las mujeres puedan  salir a correr o a disfrutar la noche cuando les de la gana y tener hijos cuando quieran porque serán dueñas de sus cuerpos- Es el Gobierno el único que puede proteger a las criaturas  de la pobreza y la exclusión o aplicar políticas de sostenibilidad con el medio ambiente, para mantener vivo un planeta que estamos destruyendo con alegría suicida.

Todos, absolutamente todos, los aspectos de nuestra vida están relacionados con la política, con quienes la protagonizan y sobre todo, con quienes nos gobiernan. Así que, ante la cercanía electoral, ponerse la escafandra y pretender darle la espalda a una realidad tan comprometedora es una enorme imprudencia que podemos pagar cara.

Para evitarlo, a pesar de la desconfianza hay que poner las antenas y escuchar las propuestas. No todos dicen lo mismo. No todos se comportan igual. No hay que dejar que nos lo cuenten, sino que hay descubrirlo con el esfuerzo necesario. Se trata de no vender barato , ni regalar el voto porque es nuestra mejor arma para dar pasaporte a quienes lo van a utilizar en su propio beneficio  y la mejor herramienta para  llevar a los despachos de poder a quienes van a solucionar problemas y no a crearlos, a los que hablan de nuestra existencia diaria y nos ayudan a vivir mejor.

No es tan difícil. Ustedes no son tontos. Y ellos no son tan listos.

 

TONTOS Y LOCOS

A VOTARPuede parece petulante, pero a estas alturas, la decisión sobre el voto es evidente. Si usted es de lo que cree que este país tiene como principal problema el asunto de las banderas, o los lazos y su variedad cromática… Si para usted es fundamental que haya toros en las plazas para ser descabellados como toca y no en la dehesa pegándose la vida padre…. Si es de los que piensa que la caza es un bien cultural a proteger como exponente de la civilización, o sueña con poder tener en casa fusiles y automáticas con los que acribillar a hipotéticos atacantes que pretendan atentar contra su honor,…Si es de los que tararea “soy el novio de la muerte” mientras que se ducha o le tiemblan las rodillas cuando ve a los legionarios desfilar tiesos y mayestáticos con su cabra…ya lo debe tener claro.

Si está convencido de que las pensiones son un gasto recortable aunque ello suponga recortar la vida de las personas porque, total, al final de su vida, ya no son productivas…Si cree que la gente joven, hoy en día, es demasiado zángana y quejica.. .Si es de los que opina que las mujeres tienen la culpa de lo que les pasa porque han sacado los pies del plato y se empeñan en estar donde no deben, a horas no apropiadas, provocando con vestimentas inadecuadas, saliendo a correr sin la protección de un recio varón español…

Si es usted de los que llena la nevera con altísimos principios morales y opina que quien cobra salarios de miseria es porque es un fracasado/a que no ha sabido hacer el esfuerzo necesario para labrarse un futuro digno. Si está convencido de que el trabajo dignifica aunque sea con jornadas de 12 horas a tres euros la hora, que la gente se ha vuelto muy delicada y protestona y se queja de todo. Si cree que la mejor asistencia médica ha de ser para el que se la pueda pagar y que enfermar no teniendo dinero es una costumbre que perjudica la sana convivencia. Si está convencido de que la educación, más allá de las cuatro letras, solo es rentable para quien sacará buen partido de ella porque, al fin y al cabo, pertenece al mundo de los triunfadores por tradición familiar.

Si cree que quienes vienen en patera y no se ahogan en el mar, deberían haberlo pensado antes, porque aquí no hay para tanta gente y su desesperación hace que la gente decente se sienta amenazada…

Si cree que la corrupción no es para tanto, solo una patraña, un invento disparatado fruto de una conspiración global para desacreditar a políticos de raza. Si en realidad, la política no le interesa porque cree ser demasiado espabilado para caer en las trampas de unos y otros….

Sobre todo si es usted persona de orden, de ese orden sustentado en el ordeno y mando, en el silencio de los corderos antes de ir al matadero, en el miedo que sustituye al respeto, en la mano dura que castiga sin miramientos, porque no es partidario de segundas oportunidades y palabras como solidaridad, sostenibilidad o concordia, le suenan a monsergas de gente débil y sin espíritu, usted ya debe tener decidido su voto.

Vote dentro de dos semanas. Con orgullo y la cabeza bien alta. Está en su derecho. Ese derecho que no siempre ha existido, como muchos otros que usted disfruta y que pueden estar en peligro de desaparición. Así que vote, pero no lo haga a tontas y locas. Y, a ser posible, no se lo regale a tontos y locos.

MATANDO EL TIEMPO

Este pasado fin de semana tuvimos que cambiar la hora de nuestros relojes en ese baile que sucede dos veces al año y que nos deja unos días algo más desorientados de lo normal, con trastornos del sueño que alimentan debates generalmente poco productivos. Es posible que sea una de las últimas veces que pasamos por la experiencia ya que el Parlamento Europeo parece decidido a acabar con esta medida a partir de 2021. Va a hacer caso a una evaluación promovida desde Bruselas en la que participaron casi 5 millones de personas que en su gran mayoría , 80% , opinaron que había que dejar los relojes en paz. Ahora solo falta determinar si nos quedamos con el horario veraniego o invernal, cuestión que también tiene su intríngulis y que hay esperar que no tardemos demasiado en resolver. hora cambiada

En todo caso, hablar de tiempo no es tanto hablar de horarios como del uso que hacemos de él. Aunque es cierto, para qué nos vamos a engañar, que el cambio se hace en función de parámetros que tienen más que ver con la economía, como la influencia sobre el turismo o el ahorro energético, que con el bienestar , por ejemplo, para favorecer el descanso de las personas.

En cualquier caso, se puede aprovechar la coyuntura para reflexionar sobre el uso que damos al tiempo, o mas bien, a contrastar como el tiempo nos usa a nosotros.

No hay expresión más desafortunada que aquella de “matar el tiempo” sobre todo porque en realidad es el tiempo quien nos mata a nosotros. Así que desaprovecharlo es un crimen, del que nosotras somos las víctimas literalmente. El sentimiento de estancamiento mencionado es propio sobre todo de las edades tempranas, cuando uno puede sentarse a esperar a que le crezca el bigote y se aburre, bendito aburrimiento, creyendo que la vida es lineal y sin sobresaltos y el tiempo del que disponemos, infinito.

Luego llega, sin embargo, un momento vital, que cada persona vive de forma y en momento diferente, en el que la existencia se desmadra, en que todo es un torbellino de emociones, de obligaciones, de responsabilidades, de descubrimientos y no hay momento libre para mirar la hora en que vivimos. Puede ser la obtención de un trabajo, la maternidad o la paternidad, la transición de ser cuidado a ser cuidador/a…pueden ser diversas circunstancias, previsibles o no, las que nos privan de un capital irrecuperable que es el tiempo.

En lo laboral, seguimos viviendo una cultura que valora el presentismo, aunque sea para estar mirando el vuelo de las moscas y los horarios infinitos como símbolo del compromiso profesional, sin entender que ,a veces, más no es mejor, sino simplemente postureo o acumulación de errores. Sin mencionar aquellos empleos cuyas condiciones de trabajo son dignas de un esclavo de la antigua Grecia, con una disponibilidad absoluta y una explotación obscena manifestada en jornadas inacabables y horarios infernales.

El tiempo es el perro que muerde el culo de las mujeres, dicen, porque ellas acumulan jornadas imposibles, por aquello de haber salido de sus casas para abordar en legítimo derecho proyectos profesionales . Pero la contraparte, excepto honrosas excepciones, todavía no ha entrado, dispuesta a asumir esa mitad de lo doméstico que en justicia le corresponde. Y alguien tiene que hacer las camas.

Hacer del tiempo un aliado sin alimentar un conflicto permanente que nos desgasta, exige racionalizar los horarios conciliando las obligaciones personales, familiares y laborales no sólo desde el enunciado, sino consolidando políticas públicas, servicios, recursos y medidas. No basta con cambiar la aguja del reloj dos veces al año.

ELECCIONES ? NO, GRACIAS!

Hay gente muy despistada a la que hay que avisar de la cercanía de las elecciones contando con que recibiremos a modo de respuesta un bufido o exabrupto más o menos crudo, junto a una andanada de críticas mordaces.

A VOTAREs la reacción habitual del que anda preocupado por sus cosas, quizás porque no llega a fin de mes a pesar de que echa más horas extras que un tonto, que tampoco le hacen rico porque como no se las pagan… O de la que tiene entre veintimuchos y treintaypocos y está pensándose lo de la maternidad, sabiendo perfectamente que en cuanto aparezca con el cuento por la empresa la pondrán de patitas en la calle, eso sí, con mucha amabilidad.

Le interesa poco o nada la política al chaval que siempre oyó en su casa, dicho con la mejor de las intenciones, aquello de “estudia para tener un buen trabajo”, y ahora se encuentra con que ya no es un chaval, ha estudiado dos carreras y tres másters y sólo encuentra trabajos tan precarios como mal pagados.

Tampoco tiene ni idea de política, ni maldito interés en tenerla, esa pensionista, que estira su pensión como si fuera chicle, aunque sin poder hacer milagros como Cristo con los panes y los peces, y al final se desespera porque no hay derecho vivir toda una vida luchando, para acabar contando los céntimos y comiendo huevos todos los días.

Para nada piensa en votar ella, la que está pendiente de unas pruebas que marcarán la diferencia entre la salud y la enfermedad que lleva esperando desde hace demasiados meses, porque la sanidad pública, que los anteriores gobiernos fueron desmontando ladrillo a ladrillo, es lenta, tan lenta que ella se está desmoronando en esa incertidumbre que no la deja vivir.

Todos ellos contestarían si se les preguntara que pasan de la política, que se la trae al pairo las elecciones, quienes se presenten y quienes ganen, que más les da si son todos iguales, ladrones, corruptos, …si van a lo suyo, si son todos unos ineptos….

Y se equivocan tantísimo….

De quien gobierne este país, depende que vivamos en blanco y negro o en color. Depende que haya salarios y pensiones dignas, obligaciones para todos y privilegios para nadie. Del gobierno dependerá que la gente joven encuentre ventanas de oportunidad, o que las mujeres puedan salir cuando les de la gana a correr o disfrutar la noche y tener hijos cuando quieran porque serán dueñas de sus cuerpos. Es el Gobierno el único que puede proteger a las criaturas de la pobreza o aplicar políticas de sostenibilidad con el medio ambiente, para mantener vivo un planeta que estamos destruyendo con alegría suicida.

Todos, absolutamente todos, los aspectos de nuestra vida están relacionados con la política y, sobre todo, con quienes nos gobiernan. Así que, ante la cercanía electoral, ponerse la escafandra y pretender darle la espalda a una realidad tan comprometedora es una enorme imprudencia que podemos pagar cara.

Para evitarlo hay que poner las antenas y escuchar las propuestas. No todos dicen lo mismo. No todos se comportan igual. Que nadie nos cuente cuentos. Se trata de no vender barato, ni mucho menos regalar, el voto porque es nuestra mejor arma para dar pasaporte a quienes lo van a utilizar solo en su propio beneficio y la mejor herramienta para llevar a los despachos del poder a quienes van a solucionar problemas y no a crearlos, a los que hablan de nuestra existencia diaria y nos ayudan a vivir mejor.

No es tan difícil. Ustedes no son tontos. Y ellos no son tan listos.

21 DE MARZO

Las personas con síndrome de Down son personas cuya única diferencia con el resto de la Humanidad, a veces tan poco humana, es la existencia de un cromosoma de más. Por ello, muchas se enfrentan a una lucha tenaz durante toda su vida contra quienes pretenden excluirlos, minusvalorarlos, incluso eliminarlos, negando su derecho a la vida, con discursos explícitos como alguno que se ha oído recientemente que sólo puede provocar asco y disgusto. Hoy es el día de las personas con Síndrome de Down.

21mY es que la discriminación, esa posibilidad de señalar con el dedo a quien es diferente, a quien se sale de la norma, es una tentación a la que se sucumbe con facilidad. Quizás porque implica sentirse más importante y poderoso que aquel a quien se discrimina, aunque para eso, da igual la causa utilizada. Es muy usual la excusa de la raza, la discriminación racial que no hace falta practicar con la misma crudeza que el Ku Klux Klan, sino simplemente con algunos comentarios y juicios, dichos en tono intrascendente, contra gitanos, rumanos u otros grupos étnicos, precedidos del obligatorio “yo no soy racista, pero….” . Como si el color o más bien tonalidad de la piel, pudiera ser el criterio para clasificar, juzgar y condenar a las personas. Hoy es el día contra la Discriminación Racial.

Cuando lo bien cierto es que para gustos, colores y de estos existe una gama infinita que constituye un claro ejemplo de diversificación inacabable en la que caben matices que a veces nos cuesta apreciar, siempre tendentes a ver las cosas en blanco o negro, en una simplificación automática que suele dejarse en el camino elementos muy relevantes. Los colores son uno de los fenómenos más influyentes en la vida de las personas y uno de los canales que contribuye en mayor proporción a nuestro conocimiento del mundo. Hoy es el Día internacional de los Colores.

Una buena combinación de colores es la que exhibe un hayedo en otoño o un robledal en primavera. Los bosques son un espectáculo que no sólo cura el alma por su belleza, sino porque son también el pulmón del planeta, imprescindibles para seguir respirando, sin morir asfixiados por culpa de esa capa de residuos tóxicos que nosotros mismos producimos, incluso aunque supongan nuestra propia destrucción. Hoy es el Día de los Bosques.

Y bella es por excelencia la poesía , esa habilidad humana que ninguna especie puede imitar , capaz de utilizar las palabras que pueden ser tan crueles e hirientes para describir emociones y sentimientos que parecen imposibles de expresar , pero al final quedan plasmadas un poema que las hará eternas. Hoy el Día internacional de la Poesía.

Nuestra existencia no es eterna, pero vivimos con demasiada frecuencia una vida que no es la nuestra, sometida a intereses ilegítimos y muy poderosos, que se empeñan en hacer de nosotros títeres, marionetas sin capacidad de decisión ni de elección. No es una estrategia frontal, que actúe de cara, sino una táctica sibilina y silenciosa por la que actuamos, reaccionamos y vivimos con normas y hábitos que en realidad no compartimos, con las que no estamos cómodos ni nos reconocemos demasiado, pero que se imponen como la única opción a nuestro alcance. Hoy es el Día de las Marionetas.

Hoy, 21 de marzo, es el Día de las Personas con Síndrome de Down, de los Bosques, de los Colores, de la Poesía y las Marionetas. También el día contra la Discriminación racial. Lo dice la Wikipedia que todo lo sabe y todas son causas que merecen su minuto de atención.

AUTOCRÍTICA FALLERA

Ya han brotado como setas en los rincones de la ciudad esos monumentos  falleros con fecha de caducidad que se alzan más o menos poderosos, según el capital invertido, lanzando críticas irreverentes y gamberras que a estas alturas a nadie asustan, ni molestan.. Y si lo hacen, ya pondrán  cuidado en disimularlo, porque no hay escudos protectores que permitan a nadie estar blindado frente a la mirada ácida del mundo fallero. Seas autoridad, eclesiástica o política, o si formas parte del famoseo local,  nadie te salva de recibir lo tuyo, sobre todo si durante el año te has puesto a tiro, cometiendo más errores de los permitidos.

 Son fallas y la ciudad cambia de aspecto en un plis plas. Y las calzadas se convierten en aceras donde todo el mundo transita con alegría y los semáforos parecen postes que guiñan el ojo, sin que nadie les haga ni puñetero caso. Es el momento de la anarquía, de ese caos asumido en el que la movilidad sostenible, eso de organizar los traslados urbanos respetando el derecho de las personas, se convierte en una utopía, aunque por otra parte, los coches, el eterno enemigo,  es absolutamente derrotados en estos días en los que han de tomarse un descanso obligado. falleras

Es la semana donde algunos añoran el silencio de un monasterio de frailes con voto de silencio, porque aquí  el ruido, el ruido tonto e innecesario, se convierte en un fondo obligado a casi todas las horas del día. Buena culpa la tienen las criaturas que  van tirando esas bombetas ridículas que los preparan para cuando les toque y crezcan,  y  les sea permitido  tirar unos  petardos ensordecedores y mucho más peligrosos.

Es la fiesta valenciana por excelencia, que muchos esperan todo el año para vivirla a todo tren. Pero en todo caso, la diversión no está reñida con la reflexión,  y la capacidad de juicio y razonamiento no debe desaparecer frente a estímulos lúdicos por muy ruidosos que sean éstos. Tampoco se hace ningún favor a la Fiesta si nos empeñamos en no aplicarle la misma mirada crítica que las Fallas utilizan al analizar la realidad que las rodea.

La Universidad de Valencia ha realizado recientemente un Informe que analiza  las Fallas de la ciudad de València desde una perspectiva de género. Y sus conclusiones son previsibles.

Dice el estudio que en Valencia, la presidencia de las más de 200 fallas plantadas  la ostentan hombres en el 88% de los casos,  con porcentajes similares en las vicepresidencias. La competencia de la Tesorería ya va siendo desempeñada por más mujeres aunque  ellas son abrumadora mayoría en la delegación de infantiles. No solo la organización, sino también los monumentos responden a una realidad que pone en el centro a los hombres. En el 48% de los casos, los remates que es la parte con más visibilidad que corona las fallas,  representa a hombres. El 71% de los ninots representan a varones y cuando son figuras femeninas, en el 63% de los casos son hembras, que no mujeres, hipersexualizadas hasta la caricatura.

No se trata de amargar la fiesta a nadie, ni de negar que  se detectan señales muy positivas del compromiso con la igualdad del mundo fallero.  Se podría decir que el objetivo es dar una ración de su propia medicina a la fiesta fallera, para que se autoanalice con la misma frescura y sinceridad que utiliza en sus análisis externos. El esfuerzo quizás pique un poco, pero seguro que redundará en una fiesta más igualitaria y por eso, más justa y con un enorme futuro por delante.