QUE NADIE SE QUEDE ATRÁS

Se ha reunido ya, y al parecer lo va a hacer con carácter semanal,  una comisión convocada por el Ayuntamiento para empezar  a trabajar en la reactivación de la ciudad. Estamos lejos de cantar victoria en la crisis sanitaria, pero no viene mal esforzarse en definir las vías de recuperación de una ciudad  que como tantas otras, afronta una situación económica que roza la tragedia,  aunque ciertamente no se hayan puesto todavía sobre la mesa las cifras exactas del desastre.

FOTO XATIVAEn esa comisión no va a ser como la de los hermanos Marx que recomendaban formar comisiones para garantizar el fracaso de cualquier proyecto. Participa el   Gobierno municipal, la oposición y los agentes sociales y es una apuesta muy seria porque son muy graves los problemas que se han de afrontar. En ese sentido, quizás se podría pensar  que le  falta gente porque Xàtiva es una ciudad vivida de diversas maneras por muchas personas y toda ayuda es necesaria para  resurgir de las cenizas, algo que los setabenses saben hacer tan bien. Más  aún, cuando se debería tener la  pretensión añadida de aprovechar la oportunidad para impulsar un nuevo modelo de ciudad, que dejara atrás  los lastres que la empobrecían y diera paso a una  comunidad diversa, sostenible, moderna y culta de la que nadie sea excluido.

Esa es la idea, al parecer. Que nadie debe quedar atrás. Por ello, es obligado  que los esfuerzos iniciales,  el primer empujón,  la primera ayuda se destina a  los que más atrás se han quedado. A los que más han perdido,  y han  quedado más desnudos y expuestos que nadie porque así estaban antes de que  sonaran las sirenas y todo lo sucedido no ha contribuido precisamente a mejorar su estado de cuentas.

La primera prioridad debiera ser constatar con toda crudeza y realismo las nuevas  situaciones de necesidad aparecidas en materias tan básicas como la comida o el techo por  la desaparición de medios de vida sustentados en la economía informal, no reconocida pero que daban de comer a muchas familias. Es prioritario atender a la gente que hace semanas que  no percibe ningún tipo de ingreso y no tiene  colchón alguno  que amortigüe su desgarro económico o asumir la nueva realidad de las familias que se mantenían, casi rozando la  exclusión social pero luchando con uñas y dientes para sobrevivir y ahora se ven ahora completamente noqueadas

A esa gente hay que darles respuesta ya. Esas neveras se han de llenar,  esos recibos de la luz  y esas facturas de gas, esos alquileres han de encontrar solución. Y no se trata de incrementar la caridad, jodido concepto que siempre resulta humillante porque transita de arriba abajo, sino de hacer un reparto equitativo de lo que se dispone. No se trata de subvencionar por compasión sino de facilitar ese oxígeno imprescindible  que ahora tantos necesitan para poder retomar el control sobre sus vidas.

Habrá quien no entenderá la urgencia, incapaz de empatizar con situaciones tan desesperadas. Quien pensará en la intimidad de su conciencia,  que merecen ahogarse quienes se tiran al  río sin salvavidas. Y a esos habrá que explicarles que no superaremos en realidad la crisis, no seremos mejor ciudad, ni será posible alcanzar el nivel de bienestar al que aspiramos, si no es participado por todos y resultante también del esfuerzo común.

En cualquier caso,  la recuperación de una ciudad como Xàtiva está vinculada de forma indiscutible a la recuperación del pequeño comercio y las medianas empresas. Muchas de ellas andan en la cuerda floja, haciendo difíciles equilibrios entre el cierre definitivo y la acumulación de deudas y facturas, con tristes  balances sin ingresos, ni ventas, mientras que sus deudas  y compromisos financieros siguen vigentes. Son multitud en Xàtiva los  y las autónomas,  gente valiente que arriesga su capital y aporta su inmenso esfuerzo en una apuesta sin garantías que a veces sale bien, y a veces se estrella contra la dura realidad. Profesionales que se esmeran en progresar, gente joven que desde la nada quiere hacerse su hueco de futuro y que ahora han naufragado ante una tormenta perfecta que ha desbancado todas sus posibilidades.

Con ellos y para ellos se ha de establecer la hoja de ruta que permita construir una Xàtiva moderna pero respetuosa con el pasado, sostenible en su relación con el entorno, diversa en su modelo productivo, justa en el reparto de la riqueza. Una ciudad con pasado y con futuro que siempre pueda presumir de que, cuando vinieron mal dadas, hizo el esfuerzo necesario para hacer de la desdicha, oportunidad, actuando con inteligencia para deshacerse de modelos obsoletos y con generosidad  para no dejar a nadie atrás.

LA RUINA DE LA IGLESIA CATÓLICA

Hay relaciones complicadas en las que a veces prima la mutua utilización frente al amor sincero. Que vienen de lejos y han pasado por fases de enamoramiento incondicional, de disputa o de franco rechazo. Sobre todo a la hora de valorar quien obtiene más beneficios o asume mayores pérdidas en esa prolongada relación. Esto es lo que pasa con las relaciones entre la Iglesia Católica y el Estado español, laico en teoría, pero vinculado a la Iglesia católica, apostólica y romana desde hace generaciones que a ella le deben gran parte de sus filias y fobias.

iglesiaNo se trata de faltarle al respeto a nadie, sobre todo a las personas que están en su legítimo derecho de profesar unas creencias con las que intentan ser coherentes en su práctica diaria. Gente con principios religiosos arraigados que practica su religión con dedicación , sin hacerse ni hacer trampas a nadie, siempre desde el empeño de ser mejor persona y mejor ser humano .

Pero de esos quedan pocos en España. Según datos de la propia Conferencia episcopal cada año desciende el número de bautizos que hoy no recibe el 40% de los recién nacidos. El 70% de las bodas son civiles. Solo una de cada 3 personas se declara católica, proporción que desciende considerablemente en los jóvenes menores de 35 años. Con todo, sean pocos o muchos, poseer y practicar principios éticos y morales acredita a las personas y es un derecho incuestionable a proteger.

Otra cosa es la institución que patrimonializa esas creencias, esa Santa Madre dependiente del Vaticano que tiene poco de madre y menos de santa, por lo menos según el criterio indudablemente sesgado de quienes la juzgan a la vista de su experiencia histórica , pasada y presente. Sin contar con todas aquellas entidades que no tienen personalidad jurídica civil, la Iglesia tiene más de 40.000 terminales: desde parroquias a monasterios, desde órdenes a congregaciones, desde ONG hasta fundaciones, desde Manos Unidas a la Universidad Pontificia de Comillas. Eso es la Iglesia en un sentido amplio.

Es una institución que se lleva al año el 1% del PIB, lo que supone unos 11.000 millones de euros, siendo la mayor propietaria de este país después del Estado. Según el informe 2017 de Europa Laica, a través de sus más de 40.000 instituciones, la Iglesia conforma un enorme patrimonio, consistente en bienes mobiliarios e inmobiliarios. Entre ellas, más de 110.000 propiedades, entre lugares de culto, pisos, locales, etc. Por si no era suficiente, en las últimas dos décadas puso a su nombre alrededor de 30.000 propiedades, desde catedrales, iglesias, ermitas… a

casas parroquiales o de maestro, plazas, fuentes, frontones y todo tipo de parcelas según los datos que el Colegio de Registradores entregó al Gobierno. Además posee el 70% del suelo habitable de Toledo, Ávila, Burgos y Santiago y porcentajes menores en los más de 8.000 municipios del Estado amén de más de 150.000 hectáreas en tierras agrícolas. Sin mencionar el enorme y rentable privilegio de estar exenta de pagar una serie de impuestos como el IBI, el de de Sucesiones, etc…

Por eso la noticia de que la Seu de Xàtiva va a cobrar una entrada de 3 euros de la que no se librarán ni las criaturas que gozarán de rebaja, aunque no de exención total como las personas devotas que vayan a orar, no ha de ser causa de alarmismos catastrofistas y temores claramente infundados. A la vista de lo descrito, no hay ningún riesgo de presenciar la quiebra económica de una institución tan antigüa, necesaria, transparente y democrática como la Santa Madre Iglesia.

 

VIOLENCIA INÚTIL

 Todo el que haya visto ese vídeo que circula estos días por las redes sociales a cuenta de lo sucedido, al parecer,  en una discoteca de Xàtiva, tiene que quedarse con mal cuerpo. Se ve a un chaval aporreado e inmovilizado, por dos, tres y hasta cinco empleados de seguridad, es de suponer que  en el desempeño de sus funciones, con toda profesionalidad,

no violenciaLo malo que tienen las imágenes es que no aportan contexto. Te cuentan la historia tal cual, sin adjetivos ni juicios de valor. En este caso se ve a un chaval, común  y corriente, alto, flaco,  pelado, nervioso, que no se sabe si quiere entrar o salir, ni de dónde, al que detienen y retienen unos hombres uniformados que para hacerlo propinan puñetazos, atizan patadas y sacuden con potentes empujones a la vez que manejan la porra con una alegría y contundencia francamente preocupante.  El vídeo acaba con el joven e involuntario protagonista inmovilizado y casi enterrado bajo el peso y la mirada de cinco triunfantes empleados de seguridad

La explicación de la empresa, según se explicó en este mismo diario,  es que se trata de la expulsión de alguien que se comportó de forma violenta cuando fue desalojado del recinto por estar drogándose en el baño. La otra versión, que la hay evidentemente,  cuenta que sólo se trataba de entrar de nuevo en la discoteca, sin pagar por un nuevo “cuño” , ya que había salido por error.

Dos versiones efectivamente contrapuestas, que no admiten consenso alguno. Muy raro sería que los seguratas admitieran que se les fue la mano, o que el chaval reconociera que se puso burro.

Pero sea cual sea la historia real,  el hecho incuestionable es que, excepto a raros especímenes que disfrutan con la violencia porque mueve en ellos turbias pasiones inconfesables, a la mayoría del personal les remueve las tripas ver tratada así a una persona. Sea joven o vejete venerable o a una mujer madura, que tampoco hay porqué hay que establecer diferencias. La cuestión es que drogata o no, violento o no, equivocado o con razón, nadie debiera  ser sometido a tratamiento tan violento y agresivo, sobre todo si, a priori,  no parece resultar indispensable para disuadirle de sus propósitos.

Sobre todo teniendo en cuenta la franca superioridad numérica y de volumen de una parte de los contendientes. Sobre todo teniendo en cuenta, que los hijos y nietos de cualquiera son capaces de hacer tonterías por el estilo y no parece deseable que reciban como castigo una paliza que recuerda a las que se ven en las películas de acción, con la diferencia de que aquí el dolor causado es real.

Porque incluso aunque fuera un peligroso delincuente juvenil, vivimos o queremos vivir en una sociedad que no utiliza la violencia para dar respuesta a las conductas antisociales o delictivas sino que apuesta por la reeducación y la recuperación de las personas. Lo cual no quiere decir que haya consentimiento o debilidad a la hora de defender los derechos colectivos y la eliminación de toda aquella conducta que amenace la convivencia en paz. Pero la violencia solo enseña violencia y es ajena a cualquier regla de conducta y comportamiento que permita vivir la vida en paz.

En el vídeo, viendo volar las porras golpeando a un chaval descontrolado, alguien que lo  presencia se lamenta y dice que no puede ver esas cosas. Lo cierto es que no se pueden ver, ni deben suceder. Acabaremos en feos escenarios si consentimos que en la vida cotidiana se resuelvan los conflictos según la ley del más fuerte y más bruto.

 

 

 

LA TRISTE HISTORIA DE PATROCINIO CAMÚS

Si Patrocinio Camús  levantara la cabeza se quedaría estupefacta al ver los conflictos y tensiones que se han generado en torno a un reconocimiento que nunca pretendió.

patro a dosElla, mujer discreta que nunca aspiró a homenajes y desagravios, fue hija de su tiempo y de la historia que le tocó vivir. Alguien que merece ser recordada en esta ciudad, especialmente  escasa en referentes femeninos, no porque no existan, sino por la escasa preocupación en rescatarlos del olvido (¿cuántas estatuas de mujeres, nombres de calles en femenino, artistas o escritoras reconocidas…? )

Ya obtuvo un protagonismo no deseado cuando en  tiempos del PP, año 2008,  la Presidenta del Consell de les Dones,  una vez comprobados los sospechosos antecedentes de la interfecta,  se negó a rendirle el homenaje que XATEBA había propuesto.

Entonces resultó  ridículo y doloroso que se negara el pan y la sal del recuerdo a una mujer tan inofensiva y poco peligrosa como Patrocinio. Resultó mezquino y vengativo que una Alcaldía y un equipo de Gobierno, monocolor , en un alarde de autoritarismo que es de esperar que hoy esté felizmente superado ,  negara cualquier homenaje institucional a una viejita de cabello blanco,  “culpable”, sin duda, de  enarbolar una bandera, legítimamente republicana. A una setabense en la que se quería representar a toda una generación de mujeres, supervivientes de la postguerra, que vivieron en difíciles condiciones a la sombra de sus maridos frente a los cuales su vida no tenía relevancia pero junto a los  que pagaron el mismo precio de cárcel, destierro y miseria.

Felizmente superados los tiempos del rodillo y la rodilla en tierra, ocupado desde 2015 el Ayuntamiento por  un Gobierno de coalición que, en teoría,  actuaba de común acuerdo, desde la misma sensibilidad y sentido de la justicia, Camús recibió al final, el  reconocimiento que merecía, de forma en todo caso, modesta: sólo su imagen, bandera en ristre,  reproducida en una tranquila plaza de la ciudad. Imagen que,  por cierto, hubo que defender inicialmente de los previsibles e infantiles ataques fascistoides,  de esos que pintan cuernos y cometen otras tropelías, ignorantes de que  esas acciones  califican mucho más a quienes las realizan  que a una  mujer  y a una Historia  que ya es invulnerable a cualquier ataque.

En 2019,  con un Gobierno municipal  con diferentes presencias y señaladas ausencias,  la imagen de Patrocinio aparece una mañana  seccionada,  desapareciendo la parte superior, justo la de la bandera tricolor, que es  sustituida por un prosaico anuncio publicitario de la Empresa Municipal PROEXA. Una modificación susceptible de ser entendida fácilmente,  como mínimo,  como una falta de respeto a la persona  y  para muchos, como una ofensa totalmente innecesaria  a la memoria histórica de una ciudad

En todo caso, parece más  fácil reconocer un error y rectificar a tiempo  que ofender de esa forma a quienes viendo la imagen íntegra,  sentían reconocida, tras larga espera, su sensibilidad  y visión de la historia. Lo que no hace ninguna falta es  crear un amargo conflicto  en torno a una de las escasas mujeres de Xàtiva que ha merecido un reconocimiento público. Duele que sea  Patrocinio Camús,  la pagana involuntaria e  indefensa de una pugna que ella jamás quiso originar cuando enarboló la bandera de la legalidad vigente en Abril de 1936, sólo y exclusivamente porque simbolizaba la libertad y el progreso. La bronca es  mezquina y sin justificación porque su origen está mucho más allá de la historia de la susodicha y ella, en realidad, en su muerte como en su vida, no es más que una mujer invisible a la que no se quiere reconocer como verdadera protagonista de la historia.

SI YO FUERA ALCALDESA…( O TÚ…)

Trescientos mil pavos no son precisamente  moco de pavo, sino una cantidad prometedora por todo lo que permitiría hacer en una ciudad como Xàtiva. Es el importe asignado a los presupuestos participativos del año próximo, para los que no habrá olvido ni perdón porque es un compromiso proclamado y vendido por el actual Equipo de Gobierno y comprado por una ciudadanía deseosa de conocer en propia carne, para variar,  la experiencia de tener un Ayuntamiento cumplidor de sus promesas.

CIUDAD MUJERESLos presupuestos participativos es una oportunidad de oro, nunca mejor dicho, de reclamar el mejor uso para los fondos públicos, siempre desde la premisa de  que satisfagan el bienestar común y no el propio, el de mi gente o el de mi reducido grupo de colegas. Los espabilados que pretenden lanzar propuestas interesadas para que les asfalten la entrada de su garaje, les compren ese solar devaluado o les financien algún chiringuito de su propiedad han de saber que el juego no se juega así, y que el árbitro les va a pitar falta y expulsión.

Tampoco se trata de escribir una ingenua carta a los Reyes Magos como si el cielo fuera el límite y no hubiera un mañana,  porque hay que respetar determinados límites presupuestarios y normas autoimpuestas para que sea factible y realista la realización de los proyectos aprobados.

Estamos ante un ejercicio de democracia que exige  hacer frente a los mensajeros del escepticismo que recomiendan quedarse en casa, a los profesionales del cinismo y apóstoles del individualismo que solo nos condenan  a la soledad y la amargura.

 También obliga a un doble  esfuerzo. A los gobernantes, porque poca gracia les debe hacer renunciar, aunque sea en una parte mínima,  a su absoluto poder de decisión sobre el presupuesto municipal. Y es  también un desafío para la gente común, para la ciudadanía porque ha de salir del modo de la  queja pasiva, del espíritu destructivo del gruñido en la barra del bar,  para sentirse Alcalde por un día y dueño  -sin haber atracado un banco- de la nada despreciable cantidad de 300.000 euros sobre los que tiene la potestad de decidir su mejor uso. Alcalde o alcaldesa, se debería añadir, porque   siendo las mujeres la mitad de la población setabense y haciendo un cálculo algo tramposo, se podría afirmar que la mitad de esa cantidad debería ser invertida en inversiones que beneficiaran especialmente a las mujeres. Porque como ya deberíamos saber a estas alturas, los presupuestos, las inversiones, las subvenciones no repercuten casi nunca exactamente igual en unos que en otros, ni atienden a las necesidades vitales específicas de las mujeres que en muchos casos, tienen carácter propio e intransferible.

Por eso, esta oportunidad ha de ser aprovechada para las mujeres, de toda edad, clase y condición para imaginarse con ese bastón de mando que no tiene nada que ver con una varita mágica, en ese despacho a veces demasiado insonorizado, en posición de decidir las cosas que hay que cambiar en la ciudad para vivir con mayor calidad de vida, aliviando los problemas con que nos encontramos cada día.

Se trata de identificar aquello que cada día complica la vida  a las mujeres, nos hace maldecir y crisparnos, nos altera, nos agota y nos preocupa intentando ver si su solución estaría vinculada a una de esas inversiones susceptibles de ser financiadas con esos 300.000 euros disponibles.

Seguro que no todo tiene solución por esta vía, pero vale la pena pensarlo  porque es seguro que el esfuerzo será productivo. En la preparación de este evento hay una cita fijada, el 15 de Febrero. Allí nos han de encontrar.

 

QUEDA INAUGURADA LA NAVIDAD

Ya se inaugurado el Belén  que es el como el disparo de salida que indica que la Navidad, en Xàtiva  echa a andar.  Y lo hace sin pedir permiso a nadie, atropellando a los escépticos, entusiasmando a los que están rendidos a sus pies porque para ellos la Navidad es un regalo y un privilegio a disfrutar al que no están dispuestos a renunciar.

antinavidadComo todo la Navidad, tiene su parte de luz y de sombra. Aunque haría falta decidir previamente lo que entendemos por Navidad. Porque  ciertamente es una  fiesta religiosa que se sigue celebrando en Iglesias y centros de culta de forma algo residual aunque eso sí omnipresente,  porque para eso vivimos en un país laico bastante rarito,  donde la religión se cuela en todos los rincones de la práctica institucional y social. Es también momento vacacional, para algunos más que para otros, pero en general,  momento de relajación laboral. También es momento de encuentros lúdico festivos, de los que obedecen a una inercia festera que a todos conviene,  por lo que la mayoría se apunta sin hacer demasiado preguntas a cenas de empresa, de amigos y amigas, de comunidad de vecinos o de comunidad virtual que también las hay, que toda excusa es buena para darle al comercio y al bebercio. Así somos la gente de este país que nos apuntamos a un bombardeo, eso sí, si la gente es maja y se prevee que habrá buena comida y bebida.

No solo esto, tan material, es la Navidad. Es también el momento de los buenos deseos. Con el inicio del año los buenos deseos y propósitos, casi calcados de los del año anterior, resultan prometedores. Somos un año más viejos, y por tanto se supone que más sabios así que esta vez, sí que seremos capaces de aprender inglés, de preparar en serio la subida al Castell , o de escribir ese libro de memorias o de poemas que tenemos en la punta de la lengua.  Como nos sentimos generosos, miramos a quienes nos rodean con estima y les deseamos también con bastante sinceridad un buen año, sin concretar demasiado, porque a saber lo que eso significa para cada cual, más allá de prosperidad y salud,  significantes lo suficientemente amplios y vacíos como para que todo el mundo los reciba con alegría y agradecimiento.

Que tiene de malo la Navidad? Pues los escépticos, reticentes y algo cínicos podrían alegar que la hipocresía y la falsedad alcanzan cotas de campeonato. Que las miserias materiales y de las otras que no se ven, pero ahí están,  siguen existiendo igual de dañinas y vergonzantes aunque haya un pacto de silencio que las haga desaparecer. Que toda la Navidad es una inmensa farsa que encubre carencias reales y falsifica sentimientos con un solo objetivo, vaciar nuestras carteras sometiéndonos a  una presión consumista brutal que nubla conciencias y hace cometer verdaderas imprudencias económicas que se recuperan luego penosamente en lo que llaman con toda propiedad, cuesta de Enero.

No se equivocan del todo, y quizás lo sabemos  en el fondo de nuestros estómagos llenos y nuestros abrazos de compromiso con ese de la empresa que nos cae como un tiro en el pie. Pero hay un tópico típico que sigue siendo  capaz de desmontar una crítica tan tristemente realista. Ese que habla de  la mirada de la infancia, de la chiquillería ingenua y estupefacta. Esa gentecilla que no acaba de entender la extraña  convivencia entre Papa Noel y sus renos de nombres americanos, los Reyes Magos  de Oriente y sus camellos de dos jorobas , el Home dels Nassos y algunos personajes más pero que se los cree  todos, los espera a todos, juntos o revueltos y no sólo por los regalos que traerán sino porque encarnan esa mágica creencia en la vida que desgraciadamente los adultos perdemos para sobrevivir.

Solo por eso,  ojalá podamos vivirla el resto de nuestros días. No diciendo mentiras de cortesía, ni comiendo como si no hubiera un mañana, ni gastando lo que no tenemos. Simplemente reconociendo y compartiendo con la gente pequeña, sin cursilerías ni poesía barata, esa  confianza infinita en la bondad de la vida.

 

 

 

PARTICIPACIÓN, UN ÁCIDO CARAMELO

Por un reciente acuerdo del Ayuntamiento, se finiquita al Consell Sportiu de la Ciudad que ha sido durante 30 años, con sus luces y sus sombras,  un foro donde las partes implicadas se ponían de acuerdo, cosa harto difícil , y trabajaban codo con codo, cosa todavía más difícil, para que las necesidades deportivas de la ciudadanía estuvieran satisfechas, según el criterio colectivo y no del responsable de turno. Alguien a quien se puede presuponer la buena voluntad pero no el acierto permanente y universal en sus decisiones unilaterales.

Se reconvierte en otra clase de órgano de participación que se promete más efectivo y centrado en la práctica del deporte. Pero en el camino se pierde objetivamente una cualidad fundamental: su carácter autónomo  que permitía a sus integrantes ser libres e independientes, tomando sus propias decisiones, incluso controlando el presupuesto necesario, para diseñar la política deportiva de esta ciudad. Este carácter autónomo o capacidad de tomar decisiones y no sólo de opinar o recomendar,  era una facultad por la que suspiraban las integrantes del Consell de les Dones. Este es un órgano consultivo, informativo,  no vinculante al que se puede escuchar tanto como ignorar, al que se puede elogiar tanto como ningunear. Porque ya se sabe que cuando la opinión ajena  solo se ha de oir, pero no escuchar, matiz importantísimo, a veces no vale la pena ni el esfuerzo de formularla.  Por eso, desde el Consell de les Dones,  instaron en su momento  al Ayuntamiento para  que les fuera dada esta atribución pero se quedaron con un palmo de narices porque la negativa fue firme irreversible.  El agravio comparativo era inevitable porque si el mundo del deporte, con toda legitimidad, poseía esa facultad, era doloroso y un pelín humillante para los  corazoncitos femeninos, que no se reconociera a las vecinas de la ciudad la misma potestad.

Con el paso del tiempo, se van igualando las situaciones, pero no precisamente en sus mejores términos,  sino más bien a la baja, a la vista de la  transformación sufrida en el Consell sportiu.

La participación es un valor imprescindible en un Ayuntamiento democrático pero  que sin duda exige a  todas las partes implicadas trabajo, compromiso, respeto y cesión. Es un mantra que aparece obligatoriamente en todos los discursos políticamente correctos,  obviando que en el fondo gobernar en solitario, sin socios críticos ni  ciudadanía impertinente, es mucho más dulce, cómodo y placentero, donde vamos a parar… Por eso hay una cierta tendencia a tratar la participación con pinzas para evitar mancharse, sin agarrarla con ambas manos ante el riesgo de pringarse. Podría servir como ejemplo el Consejo de Xiquets i Xiquetes  de reciente creación en Xàtiva, una iniciativa de futuro  interesante y resultona, porque ahí están los cimientos de la casa que queremos construir. Aunque resultaría mucho mejor si  se complementara con una iniciativa de presente, articulando por ejemplo,  un Consejo de adultos y adultas, que pudieran decir la suya sobre los grandes temas que afectan a la ciudad.

La participación es un caramelo en el fondo ácido que exige compromisos para todas las partes implicadas. Complica la faena a quien gobierna, que con las manos libres y en solitario, seguramente podría hacer  de su capa un sayo, capaz de convencer a la mayoría. También compromete a quienes ostentan la representación de la ciudadanía en estos órganos de participación, sean deportistas, mujeres o miembros de la comunidad educativa porque  deben ejercer una crítica leal a la vez que   consecuentes colaboradores con las políticas que reclaman.

Pero si los de arriba no tienen la valentía de afrontar la participación como el desafío que es y los de abajo no tienen la responsabilidad de ejercer su derecho con ánimo constructivo y lealtad para el pueblo que representan, la participación sólo será una ficción.

PREMIOS

Los premios, tienen como casi todo una parte buena y otra mala. En el haber positivo hay que destacar su facultad de satisfacer el ego de los humanos y las humanas porque certifican que lo estamos haciendo bien. Y sin duda, un ego bien alimentado es buen motor para la acción, aunque sería más conveniente depender de nuestras propias autovaloraciones y no tanto de las ajenas. Nuestra propia satisfacción debería hacer innecesario el reconocimiento externo, pero va ser que no y por eso, los premios contribuyen a alimentar la motivación. Un premio, visto de esta manera, refuerza conductas y contribuye a su consolidación. Y, a la vez, lanza un mensaje público que permite difundir valiosas experiencias, susceptibles de ser imitadas por otros actores políticos y sociales.Yellow Ribbon Award isolated on white background

La otra cara de los premios es cuando forman parte de un catálogo de recompensas y honores que se utilizan para premiar lealtades, cosechar amistades, disfrazar realidades y vender humo, eso sí, de colores. Lo peor de los premios es cuando con ellos no se reconoce el talento, el buen hacer, el empeño y la honestidad sino que se convierten en un carnaval hipócrita donde la transparencia no existe, la competencia no cuenta y, por descontado, los resultados son lo de menos. Así se convierten en la coartada perfecta para, conseguida la fama, echarse a dormir en laureles que nunca se obtuvieron.

Esta semana, la Diputación de Valencia entrega al Ayuntamiento de Xàtiva uno de sus premios “Celia Amorós”, creado para reconocer y visibilizar el trabajo de personas e instituciones en la lucha contra la violencia de género. Un premio que hay que agradecer sin reparos porque de esa forma se impulsa el esfuerzo en la buena dirección de una institución relevante como el Ayuntamiento de Xàtiva.

Aunque inevitablemente, al ser destinataria del premio una institución y no una persona, se simplifica el mensaje, colgándole la medalla de forma genérica a una institución que es grande y enormemente heterogénea, que no siempre es, ni ha sido como está ahora conformada, y que tiene un obvio e innegable compromiso con la igualdad, cuya intensidad, sin embargo, fluctúa según momentos y circunstancias.

En realidad el empeño, más o menos triunfante, en la aplicación eficaz de las políticas de igualdad no es resultado de la actuación global de un Ayuntamiento, donde puede haber fuerzas políticas cuyo interés y compromiso con la igualdad es tan intenso y coherente como su afición al Karaoke. Y tampoco es justo considerar que sea mérito individual de personas, héroes o heroínas, que a título particular dirigen cruzadas gloriosas en pro de la igualdad.

Es más bien fruto de la suma de ambas, junto con el añadido imprescindible del esfuerzo compartido de personas diversas, que en diferentes momentos, con distintas capacidades y competencias han sido capaces de hacer confluir energías en una tarea común. Lo que como sabemos, en este país, no suele ser habitual.

Por eso es de celebrar que el Ayuntamiento y, en concreto, la Concejalía de les Dones, en una inteligente decisión haya atribuido, de forma más o menos informal, el mérito del premio recibido al Consell de les Dones de Xàtiva, órgano de participación de las mujeres, con una larga trayectoria , que arranca mucho antes del 2015 , como se ha dicho incurriendo en un gazapo sobresaliente.

Es una forma elegante de no atribuirse méritos inmerecidos y de reconocer el protagonismo justo a quien de verdad lo merece siempre: la ciudadanía participativa y en este caso femenina, que desde el Consell de les Dones, ha abierto nuevas rutas por donde puedan transitar, triunfantes, las aspiraciones de las mujeres.

ANIVERSARIO INFELIZ

Ayer se cumplieron tres meses de un suceso que como dice la prensa sensacionalista, conmovió a toda  la ciudad, provocando una enorme impresión y poniendo a Xàtiva en el mapa de la actualidad. Fue por una causa  que no produce ninguna satisfacción ni es motivo de orgullo. Por un hecho demasiado habitual, que de ninguna manera puede ser normalizado, porque cada vez que se repite debería ser la última.

aniversarioFue el 11 de Junio cuando asesinaron a una vecina de Xàtiva, Isabel Elena Raducanu. Todos los demás detalles que se dieron en su momento por algunos medios -no todos- rozaron el mal gusto y el sensacionalismo más mezquino pero sobre todo no tuvieron  ninguna utilidad para hacer comprender la crueldad que esa muerte suponía y las causas reales que la provocaban. Algunos de los titulares que se emplearon para contar lo sucedido a la opinión pública, es mejor olvidarlos porque fueron vergonzosos, apelando a los más bajos instintos del personal y convirtiendo lo que era otro asesinato machista en una especie de espectáculo gore, en el que se jugaba con las hipótesis como quien participa en un espacio de ciencia ficción.

A quien  no se puede olvidar es a Isabel Elena Raducanu. Quien no merece carpetazo es ella, la víctima,  como las otras 6 mujeres asesinadas en lo que va de año en el País Valenciano junto con las otras 34 en el resto del Estado.  Cuarenta en total. Sin olvidar a los tres menores. Sinceramente, no les parecen demasiadas?

Todavía no es 25 de Noviembre que es la fecha en la que, según dicta el calendario, este país tomará cartas en el asunto. Pero este mes de Septiembre es un mes malo para estas estadísticas,  que son todo menos cifras. Sucede que tras la convivencia forzada de un verano que no tiene nada de feliz, Septiembre suele ser mes de decisiones trascendentales que pasan por hacer la maleta y empezar una nueva vida. Y ya se sabe que ese momento, el de la huida, es especialmente motivador para que el maltratador saque  al verdugo que lleva dentro.

Lo cierto es que aumenta el número de denuncias, más de 150.000  al año con el mismo ínfimo porcentaje de denuncias falsas para fastidio de algunos,  y que en los bares y en las fábricas ya no se presume de haberle puesto la mano encima a la parienta. Está mal visto y ningún machote ganará puntos como sucedía antaño.  .

Pero los Gobiernos, siguen sin hacer los deberes correspondientes. Se constata que la gente joven reproduce modelos letales de relación, que los estereotipos siguen imponiendo patrones desiguales, que el sexo se aprende con el porno y no hay una acción de gobierno, a todos los niveles, desde el Congreso al último Ayuntamiento , que de forma coherente impulse ese cambio cultural y estructural necesario que transformará mentalidades y dotará de los recursos necesarios.

Cuando mataron a Isabel, un asesinato todavía sin culpable pero que sin duda seguirá siendo investigado con absoluta dedicación por los responsables de hacerlo,  el alcalde de Xàtiva Roger Cerdá manifestó en el minuto de silencio convocado ante el Ayuntamiento que “la nuestra es una ciudad tranquila, llena de mujeres que merecen la garantía de seguir adelante con un proyecto de vida en igualdad y plenitud, en ejercicio  de sus derechos”

Tiene toda la razón, las mujeres merecen todas las garantías, todas ellas sin excepción, para vivir en libertad y con seguridad. Un deseo que solo será realidad con el trabajo conjunto de las instituciones y la sociedad para erradicar la desigualdad y la violencia. Hay que ponerse a ello sin perder tiempo.

POR UN DEPORTE IGUALITARIO

deporteQuizás antaño, la práctica deportiva llevaba nombre de varón. Durante muchos años, hubo un único deporte rey y un único perfil de las personas aficionadas al ejercicio físico. Aunque las mujeres lo  realizaban, por supuesto, atendiendo al número de calorías que se queman con las labores domésticas. Pero estaban excluidas de la práctica deportiva como tal, y, lo que es peor, no se veían con cualidades ni disponibilidad para ello. Tampoco ganaban campeonatos, ni ocupaban portadas de los periódicos.  Hace apenas 50 años ni siquiera podían participar en carreras populares, hasta que en 1967,  Katherin Switzer,  burlando la prohibición expresa se convirtió en la primera mujer en competir en la maratón de Boston.

A día de hoy, la realidad es  muy diferente porque las mujeres han empezado a moverse en sentido literal y figurado. Si generaciones anteriores se caracterizaban por la vida sedentaria  y la falta de ejercicio, ahora está plenamente asumido por las mujeres el hecho de que la actividad física es sinónimo de calidad de vida y factor de autocuidado por los  enormes beneficios psíquicos y psicológicos que puede reportar.

Si hablamos del deporte profesional o de competición, se constata  que las deportistas españolas siguen teniendo problemas y sufren las mismas dificultades que cualquier mujer (brecha salarial, despidos injustos cuando se quedan embarazadas…) y algunas específicas (premios inferiores, menor atención de los medios de comunicación, escasez de patrocinadores..) Por ello, conscientes de la necesidad de romper las reglas de un juego que les hace trampas, el pasado 8M más de un millar de deportistas suscribieron un manifiesto en el que exigían contratos profesionales, más recursos y subvenciones y, claro que sí, la igualdad en la dirección de los organismos deportivos.

Si hablamos del deporte popular,  se evidencia la necesidad de  fomentar la participación de las mujeres hasta alcanzar la igualdad sin regatear esfuerzos de promoción y visibilización. También habría mucho que hacer para evitar el abandono masivo de las chicas del deporte al llegar a la adolescencia vinculado sin duda a los patrones sociales existentes, para lo cual habría que ofrecerles referencias deportivas femeninas o alternativas de ocio diferentes a las existentes.

Pero donde sin duda se plantea un enorme desafío es en la práctica deportiva como fuente de salud y autocuidado,  tendencia afortunadamente creciente,  que se enfrenta sin embargo a enormes condicionantes fruto de las responsabilidades domésticas que comprometen el  tiempo de las mujeres. Es descomunal el esfuerzo que hay que realizar a veces para incluir en los complicados horarios femeninos la clase de gimnasia rítmica o la piscina.

Por ello resulta  preocupante  la escasa presencia femenina en  la composición del nuevo Consell Esportiu de Xàtiva, órgano autónomo, dotado de presupuesto propio y encargado de gestionar todas las actividades deportivas incluyendo la promoción del deporte de base. Las hay ciertamente, pero  en una proporción que no se corresponde con el número de deportistas y practicantes de ejercicio físico existentes y mucho menos con el peso cuantitativo de las mujeres en el censo poblacional. Debería haberlas porque su presencia es la mejor garantía de que sus circunstancias específicas, sus necesidades y carencias no serán olvidadas. Son necesarias porque deportistas tan brillantes como Anna Sanchis, Pilar Larriba, Loles Ballester, María Ureña y tantas otras merecen además de actos de reconocimiento y homenaje muy merecidos como el celebrado en 2017, estrategias definidas que permitan el surgimiento de nuevas figuras femeninas en el deporte setabense.

La insuficiente presencia de mujeres en el Consell incumple además uno de los acuerdos firmados en la Xativa Violeta II que perseguía que también en este ámbito, las mujeres no perdieran la carrera de la igualdad.